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Como el Partido Conservador está ad portas de la Convención Distrital y posteriormente Nacional, sus militantes deben alinearse por una sola causa: El rescate de su Colectividad del ostracismo en que se encuentra, con unos directivos que son toda una vergüenza, inferiores a los designios y principios del ordenamiento moral y del poder, requisitos que debe prevalecer constante y permanentemente en su ideario.
Lo más grave, varios de sus dirigentes se encuentran encartados con la justicia y los organismos de control por diferentes delitos, otros están en las cárceles o huyendo de órdenes de captura impartida por Jueces de la República.
Para regentar una institución de cualquier índole, lo primero que se requiere es tener autoridad moral, de lo contrario, las decisiones que se tomen, o actos administrativos que se promuevan o divulguen, no pasan de ser turbias decisiones que obnubilan la claridad de su futuro. Es precisamente lo que ha venido sucediendo con el Partido Conservador de los últimos tiempos; ha estado manejado por puesteros y politiqueros, que se contentan con unos cuantos caramelos burocráticos, sin tener la mas mínima conciencia de que los postulados del Conservatismo son universales y que por lo tanto hay que desparroquializarlos, para promoverlos allende las fronteras, con programas de modernización que correspondan a la realidad Nacional e internacional.
Todo partido político pierde independencia, cuando negocia su permanencia en el poder con los gobiernos de turno, a cambio de prebendas y canonjías burocráticas. Considero que mientras el Conservatismo no se reorganice con un criterio de Partido con vocación de poder, los pocos días de vida que le quedan, los pasará en cuidados intensivos con vida artificial, manipulado por sus adversarios que lo mantendrán siempre vigente y vergonzante, para que continúe sirviendo de idiota útil en sus componendas politiqueras.
Sin pecar de exagerado, lo primero que debe hacerse es rescatar las banderas de Partido del lodazal a donde las han llevado sus dirigentes, que se han dedicado más a satisfacer sus apetitos personales y familiares, que a divulgar sus planes y programas de desarrollo. Parecen ser tan miopes y torpes con su doctrina, que se les olvidó, que cualquier acto de gobierno por insignificante que sea, guarda estrecha relación con sus principios filosóficos, que no obstante el laberinto a donde lo han llevado, seguirán conservándose, por sí solos, a través del tiempo y el espacio.
Se les olvidó también a estos señores, que el vocablo Conservatismo, es de gran dimensión Universal, que su ideario y doctrina, bien aplicados en centros de formación académica, son, la esencia fundamental para construir un Estado Social de Derecho, justo y perdurable, que sirva de esquema y modelo a presentes y futuras generaciones.
Llegó la hora para quienes se sientan conservadores de verdad y les duela su Partido, se alineen en torno a un solo programa de rescate y reorganización, de lo contrario, tanto el conservatismo como sus instituciones que lo secundan, están condenados a desaparecer en muy poco tiempo. La poca dignidad y esencia que le queda, se la están chupando los vampiros de la corrupción, empezando por algunos que lo dirigen y lo han manejado desde el Santuario de la Soledad, que de continuar como va, se convertirá muy pronto en el mausoleo donde reposarán para eterna memoria su ideario de moral, orden, principios y valores, pregonados por quienes fueron sus gestores y fundadores, y a donde las presentes y futuras generaciones irán de tarde en tarde a depositar una flor en señal de frustración y duelo democrático.
Antes que se venga la hecatombe final, pensemos en lo que debe ser el Conservatismo y el Partido del futuro: Se deben sentar bases claras y sólidas a la luz de sus postulados universales, y de orden nacional, analizando con muy bien criterio de razón y lógica, los triunfos de los partidos y movimientos de derecha en el Mundo de la última década; hacer una reingeniería de mucho calado y trazar con verdadero criterio una hoja de ruta que sirva de guía a quienes han de ser sus nuevos orientadores.
Si quienes se consideran dirigentes en los actuales momentos, quieren actuar con un poco de sensatez, deberían presentar su renuncia y permitir la convocatoria a una Convención Nacional en donde se tomen decisiones mediante la presentación de un diagnóstico de fondo.
Despierten Conservadores, alinearse….Ar….
urielos@tlemex.net.co
urielos@hotmail.es