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Querido Campesino: hoy es tu día, los discursos que se pronunciaran en tu honor son de corte promesero y demagógico.
Tú ya no crees en ellos, pero aún no has reaccionado, piensa y reflexiona democráticamente, caso contrario, continuarás cocido a la tierra improductiva y seguirás siendo el escenario donde se paran los políticos de turno para prometeros lo que finalmente no van a cumplir.
El amanecer en tu parcela, Es de hambre y de miseria. El día domingo partes al pueblo con el costal bajo el brazo. Tus hijos y tu esposa quedan a la espera de tu regreso con la ilusión de que llegarás con algo de provisiones para paliar la pesadez de su ya precaria existencia. ¡Cuando regresas todo es confusión y llanto, el costal regresa vacío y el alma de tu familia dice no aguantar más el abandono e indiferencia del Estado!
Querido Campesino, soy tu colega, extraviado en la Capital de la República desde hace cuarenta y dos años, sin embargo, continúo llevando en mi alma el aroma con sus sagrados arreos e instrumentos de trabajo: carriel y mulera; azadón, canasto y peinilla al cinto; sombrero de jipa y el infaltable zurriago, que hoy serviría para espantar las mentiras de los políticos y gobiernos de turno, que en tiempos de campaña, todo lo prometen y finalmente nada cumplen.
En mis noches de desvelo, mi espíritu divaga y se pasea por los cafetales y demás predios agrícolas de la vereda el Rocío, ubicada del municipio de Aránzazu – Caldas, cuando atendiendo instrucciones de mi Padre, en las vacaciones de fin de año, me desplazaba a ser un trabajador igual a vosotros, coger los granos rojos, conservando los bellos azahares premonitorios de la próxima cosecha. Todo en esa época era bello y hermoso, las aves de vistosos colores revoleteaban alegrando nuestro paisaje, y los arroyuelos cristalinos con solo verlos refrescaban nuestras arduas faenas, siempre matizadas con un hálito de alegría y de esperanza. Nuestros hogares eran el refugio de bellas proyecciones al futuro. Hoy, todo está muerto, hasta nuestras propias ilusiones. Ya no tienes en tus labios la hermosa sonrisa del presente, y la mirada tranquila del futuro. Las mentiras de los gobernantes han matado tus bellas ilusiones, y por eso has tenido que refugiarte en las áreas urbanas huyendo del abandono, y la miseria.
Tu dedicación al cultivo de la tierra, ha echado las más profundas raíces en la conservación de principios y valores de nuestra nacionalidad. Tú, has sido ejemplo de vida para nuestra Patria. Desde las altas esferas gubernamentales, eres la primera palabra. Siempre estás en el orden del día en todas las instituciones del Estado. Lamentablemente, esas iniciativas para el Agro, van a parar a las arcas de las cientos de instituciones piratas o de papel, que disfrazadas de benefactoras se roban lo que al campesino raso le corresponde en franca lid, sin ninguna discusión.
Por eso, querido colega campesino, quiero decirte en este día, que tenemos que despertar a la realidad. No nos dejemos embaucar más, tantas promesas incumplidas hasta el presente son más que suficiente. No os digo que nos levantemos en una revolución, pero, sí, organicémonos para hacer valer nuestros derechos. Pidamos, que los subsidios, ayudas y bonificaciones lleguen directamente a quién trabaja la tierra. Exijamos a las instituciones que a la fecha nos han representado reclamando nuestras prebendas, cuentas claras, y pidamos su liquidación. De lo contrario, el Sector Agropecuario de Colombia, continuará extinguiéndose.
La Colombia Urbana, está con vosotros. En foros y seminarios es mucho lo que se habla y se discute sobre vuestro futuro. Son inmensas las ayudas de gobiernos extranjeros para promover proyectos productivos en vuestras parcelas, pero, lamentablemente caen en manos de organizaciones piratas, que una vez las reciben, emprenden las de Villadiego. Para el próximo veinte de Junio, vota bien querido campesino, no se te olvide que existen dos opciones, la opción del continuismo con Juan Manuel Santos; y la opción del Partido Verde con Antanas Mockus, la que considero ser la mejor para erradicar tanta corrupción y desgobierno; tomemos un solo caso: Agro Ingreso Seguro, AIS, del cual considero que miles de vosotros fuisteis víctimas.
Para finalizar mandemos a quienes han esquilmado nuestros derechos este mensaje poético, luchemos con precisión y elegancia, no escojamos el camino de la violencia que a nada conduce, ni tampoco se nos ocurra empeñar las armas contra el Estado. Reclamémoslos: Democráticamente. Votemos por el doctor Antanas Mockus.
EL HIJO DEL AGRO
Somos hijos del agro y del sol del poniente,
Cultivamos, la tierra con fe y sumisión,
Sembrando los surcos con ilusión y esperanza
Descubrimos, en su alma, mensajes de paz.
Nacimos, en las breñas de la alegre montaña,
Entre azahares y frutos con aromas en flor,
Los ríos que cruzan por toda la estancia;
En sus causes los sueños, germinan también.
Las aves nos lanzan sus trinos al viento,
Y con su canto entonan, sonetos de amor,
Cruzando los valles, conquistan los riscos
Y en sus nidos construyen santuarios de edén.
Así transcurrieron los tiempos de antaño,
Con el agro fecundo de paz y de amor,
Las bestias humanas jamás lo mancharon,
Porque, era alacena y templo de Dios.
Nuestros viejos abuelos, murieron soñando
Con ver nuevamente su agro en verdor,
Con las aves canoras, surcando su cielo
Y de azahares y frutos con aromas en flor.
Aranzazu – Caldas