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Comandante guerrillero Luis Eliécer Rueda Vernaza, alias Matías Aldecoa. Le escribo esta carta como colombiano sorprendido por sus declaraciones en las que demuestra una visión alejada de la realidad del país. Alarmado más que sorprendido.
Empiezo por decir que la mala intención no es de la agencia Bloomberg al publicar una nota estableciendo que las Farc iban a aumentar los ataques contra los militares y los miembros de la Policía, basado en una entrevista con usted. (Ver nota)
No. La mala intención es de ustedes al efectivamente hacer esos ataques a la Fuerza Pública y la infraestructura. Los artículos de Bloomberg, o de cualquier otro medio de comunicación, nunca, óigase bien nunca, serán tan peligrosos y letales como sus balas, bombas y actos terroristas. Nunca.
Que usted se sienta atacado por un artículo es irrisorio e incomparable a como nos sentimos nosotros por sus ataques terroristas.
En el video aclaratorio que las Farc hacen sobre ese artículo afirma usted lo siguiente: “Yo me referí, jue (fue), a que después de la suspensión del cese unilateral del juego (fuego) de las Farc, los blancos habían sido no solamente la infraestructura sino también la juerza (Fuerza) Pública, y cuando se conozcan los partes de guerra de estos últimos meses se va a saber que ha habido muchas bajas de la juerza (Fuerza) Pública. Es decir, yo me estaba refiriendo en pasado y la agencia la colocó como si estuviera proyectando el juturo (futuro). Pero realmente nosotros estamos jugados con la paz de Colombia…” (Ver video de minuto 0:48 a minuto 1:38. Transcripción literal de las palabras del señor Aldecoa. Paréntesis de este autor)
Varias cosas sobre sus confusas palabras. En pasado o en presente, los ataques a la infraestructura, el medio ambiente, las poblaciones y/o la Fuerza Pública, no son justificables. Nunca. Y tratarlo de hacer, en pasado o en futuro, solo demuestra que ustedes están armados con todo, excepto con la razón. Por eso el plan ‘pistola’, que según ustedes tiene el objetivo militar de debilitar la confianza de la economía y de los inversionistas en el país, lo único que hace es aplastar la confianza en el diálogo, y terminar de exprimir la esperanza de que ustedes no sean tan torpes como parecen. Lo son.
Y por eso estos ataques y sus declaraciones dejan el sabor de que ustedes, aunque siempre han querido conversar, nunca han intentado realmente dialogar.
A título personal y como parte de ese país que usted intenta describir desatinadamente, le aclaro que esta guerra estéril y estos ataques recientes no los conducirán a cambiar el país. Ni a usted ni a nadie. Es completamente errado pensar, como lo han intentado expresar en el pasado, que lo que es bueno para las Farc, es bueno para Colombia. Que su discurso es la salvación del país y que su guerra es la lucha de nuestro campo. Nada más alejado de la Colombia de hoy.
Lo he dicho antes y lo repito ahora: ustedes se quieren mostrar como una solución para los problemas del país, cuando en realidad su guerrilla, señor Aldecoa, y el narcotráfico del que ustedes subsisten, son el principal problema.
Y por eso le escribo. Porque sus palabras y los ataques recientes muestran a una guerrilla incapaz de aceptar sus errores y poco realista con lo que ha sido su papel en el atraso del desarrollo colombiano. Su guerrilla y su guerra están cada vez más distanciadas del pueblo colombiano. El nuestro, no el suyo. El de la democracia, no el de la violencia. Y sus discursos, palabras, videos y armas cada vez son más proteccionistas del narcotráfico, no de la lucha por los ideales de la equidad, que es lo que ustedes dicen buscar.
Falsos, eso son ustedes. Por eso mientras pretendan debatir los grandes temas del país manteniendo ataques a la Fuerza Pública, manchando los ríos de petróleo y generando terror con sus armas afectando a la sociedad y a los colombianos, la sociedad lo único que va a querer de usted, señor Aldecoa, es su cabeza. Nada más.
Por eso, y por el futuro de Colombia y el lamentable papel que ustedes juegan en el, lo invito a replantear realmente las balas como estrategia para mantener un mejor diálogo. No lo son.
Las Farc y usted, señor Aldecoa, al único lugar que van a llegar con esa táctica es, quizá, a una tumba. Y lastimosamente mientras nosotros tengamos que seguir combatiendo contra ustedes tampoco llegaremos muy lejos. Lo que sí es claro es que la historia siempre mostrará que nosotros estábamos del lado de la democracia y ustedes del terrorismo y el narcotráfico. Muchas gracias.