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Kenneth Lonchar se unió a la compañía Veritas Software Corp en 1997 para ser su director financiero o CFO.
Cuatro años después ganó el prestigioso premio a la excelencia de la revista americana ‘CFO Magazine’ por su manejo y gestión en la confianza de los inversionistas. Una estrella.
Pero en el 2002, el glorificado director financiero cayó en desgracia cuando se reveló que nunca recibió una maestría de la Universidad de Stanford como lo había afirmado en su hoja de vida. Una vergüenza.
Como consecuencia la calificadora Merrill Lynch redujo el grado de crédito de la compañía tecnológica y el valor de las acciones de Veritas Software Corp cayó en un 20 por ciento. (Ver CFO of Veritas Misstated Education)
“Lamento esta representación errónea de mi formación académica. Dadas las circunstancias, creo que mi salida es en el mejor interés de la compañía y de mí persona”, dijo Lonchar en su carta de renuncia. (Ver CFO quits amid resume roil)
No es el único.
En abril de 2007 Marilee Jones, la decana de admisiones de la prestigiosa Universidad MIT. admitió que había mentido en sus credenciales educativas, y fue despedida después de 28 años en el cargo. “Exageré en mis títulos académicos cuando apliqué a MIT y nunca tuve el valor de corregir el error”. (Ver Dean at M.I.T. Resigns, Ending a 28-Year Lie)
Estos escándalos se dan en todos los sectores.
El 10 de septiembre de 2013, el prestigioso Instituto para el Estudio de la Guerra de Washington despidió a Elizabeth O’Bagy, una experta en grupos rebeldes sirios y columnista de The Wall Street Journal, puesto que mintió en su hoja de vida al decir que tenía un Ph.D. (doctorado) de la Universidad de Georgetown.
Las opiniones de O’Bagy sobre Siria eran citadas tanto por el senador Republicano John McCain como por el Secretario de Estado John Kerry en testimonios ante el Congreso. Eso no importó y fue despedida también del periódico donde opinaba. (Ver The Rise and Fall of O’Bagy)
En un caso más sonado, el 13 de mayo de 2012, el presidente y CEO de Yahoo!, Inc. Scott Thompson, tuvo que renunciar a su cargo cuatro meses después de ser nombrado. (Ver Yahoo CEO quits amid furor over bogus resume)
El curriculum vitae que presentó Thompson establecía grados en contabilidad y ciencias de la computación de la Universidad de Stonehill. Después de una investigación realizada por Daniel S. Loeb, fundador del fondo Third Point y accionista de Yahoo, se descubrió que el nuevo presidente ejecutivo del gigante tecnológico sólo tenía una título en contabilidad, no en informática. Y aunque parece una pequeña diferencia las implicaciones son enormes.
Por eso Loeb escribió en su carta de accionistas: “si el señor Thompson embelleció sus credenciales académicas creemos que: 1) socava su credibilidad como un experto y 2) refleja fallas en su liderazgo y en su carácter de dirigente (…) En esta coyuntura los inversores de Yahoo necesitan un CEO digno de nuestra confianza”. (Ver Loeb Accuses Yahoo Officials of Résumé Padding)
Completamente cierto, como ahora lo necesita Bogotá.
Por eso resulta tan desagradable que se demuestre que el alcalde Enrique Peñalosa, también ha mentido sobre sus logros académicos.
El pasado 7 de abril, El Espectador publicó una investigación elaborada por Juana Afanador y Carlos Carrillo, en la que se desmiente que el actual mandatario tenga un doctorado en administración pública en Francia. Según lo encontrado por Afanador y Carrillo, en la biblioteca de la Universidad de París II no aparece su tesis doctoral, pero si identificaron dos libros escritos por el Alcalde en los que aparece una biografía que dice que tiene un doctorado de esa universidad. (Ver El tal doctorado de Peñalosa no existe)
Como respuesta la Alcaldía señaló rápidamente que el burgomaestre realizó un curso que se denomina DESS en Administración Pública de la Universidad de París II y que “nunca ha dicho, él personalmente, tener un doctorado”.
Falso.
En una entrevista concedida a un diario brasileño, publicada el 15 septiembre de 2015, el alcalde Peñalosa afirmó lo siguiente: “nací en Washington DC, tengo 60 años y renuncié a la ciudadanía estadounidense a los 21. Soy casado, con dos hijos. Me gradué como economista e historiador, con un doctorado en París”. (Ver Entrevista de O Globo)
Estas cosas tienen consecuencias. Sobretodo en la confianza de los ciudadanos, ya que como dijo el señor Loeb hablando del error del CEO de Yahoo, esas falsedades académicas socavan la credibilidad como experto y reflejan fallas en el liderazgo y en el carácter del dirigente.