Publicidad

Personaje del 2015

Yohir Akerman
26 de diciembre de 2015 – 09:00 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

El personaje del año en Colombia este año no fue un personaje. Fue un mal que ha afectado a varios importantes dirigentes: la corrupción y el abuso de poder.

Aunque los escándalos han sido un común denominador de la historia política y de gobierno en Colombia, este año han afectado la credibilidad, gobernabilidad y reputación de varias entidades cruciales para el funcionamiento de la democracia que empiezan el 2016 con una pata coja.

El peor fue en el poder judicial. El año inició con la denuncia que un magistrado de la Corte Constitucional había, supuestamente, solicitado $500 millones de pesos para favorecer una tutela y que ese era su modus operandi. Pese a las pruebas en su contra que han ido saliendo en el transcurso del año, el magistrado Jorge Pretelt no ha renunciado a su puesto, deteriorando irreversiblemente el prestigio que había tenido ese alto tribunal desde su creación en 1991.

Pero no solo la Corte Constitucional fue la afectada por estos temas. La Alcaldía de Bogotá, la Gobernación de Cundinamarca, e incluso la Federación Colombiana de Fútbol terminan un turbulento año que deja investigaciones por un lado, confesiones y culpables por el otro, pero, sobre todo, recursos perdidos e instituciones debilitadas.

Y ahora, ¿quién podrá ayudarnos?

Parece que solo el Chapulín Colorado, ya que incluso las entidades de control como la Fiscalía General de la Nación, la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo terminan el 2015 con serios cuestionamientos de abuso de poder que recaen en sus máximas cabezas.

Por un lado, Eduardo Montealegre entregó a dedo más de $4.000 millones a una compañía privada dirigida por Natalia Springer para realizar unas investigaciones que los investigadores de planta de la Fiscalía habrían podido realizar.

Por su parte, el procurador Alejandro Ordóñez continuó con la ronda de absoluciones de sus cercanos y, por el contrario, investigaciones a profundidad de sus enemigos políticos.

Finalmente, el defensor Jorge Armando Otálora, encargado constitucionalmente de velar por la promoción y defensa de los derechos humanos, fue denunciado por maltrato laboral y psicológico de las personas que trabajan con él.

Para empeorar la situación, la Policía, encargada de proteger a la sociedad, resulta ahora que hace seguimientos y escuchas ilegales a periodistas. Lamentable y vergonzoso.

Aunque existan dudas sobre las primeras acusaciones en contra del general Rodolfo Palomino, y es evidente que hace parte de una guerra interna de poderes en la institución que quiere acabar con su reputación y sacarlo de la Dirección, es indudable que el manejo que ha dado el general Palomino a la crisis ha sido terrible, afectando la credibilidad de toda la Policía y dejando a los periodistas como reales víctimas de un claro abuso de poder.

El 2016 traerá grandes retos para el gobierno del presidente Juan Manuel Santos. Eso es claro. Pero uno de los más grandes es que la corrupción, los escándalos y los abusos de poder sean castigados de manera ejemplar para que no se repitan, y con eso, se pueda pensar en implementar la paz con instituciones fuertes que funcionen de manera transparente.

@yohirakerman

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido