Publicidad

La tragedia de Haití

SEIS MESES DESPUÉS DEL VIOLENTO terremoto que asoló a Haití, el cual causó la muerte de aproximadamente 250 mil personas, dejó heridas a alrededor de 300 mil y cerca de 2,5 millones de desplazados, la solidaridad y generosidad inicial de la comunidad internacional ha venido disminuyendo de manera preocupante.

14 de julio de 2010 – 07:24 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

De los cerca de US$12.000 millones que se calcula costará la reconstrucción del país, se han recaudado apenas US$1.500 millones. Mientras tanto cientos de miles de personas malviven sin empleo, sin hogar, sin escuelas ni hospitales.

El esfuerzo inicial, producto de la generosidad de los gobiernos y ciudadanos del mundo, permitió reunir cerca de US$1.500 millones, que le han permitido a las Naciones Unidas y a otros organismos internacionales, así como a gobiernos y ONG, aplicar paliativos a la angustiante situación generada por el fenómeno telúrico. No se debe olvidar que desde antes del sismo Haití era el país más pobre del continente y con uno de los peores niveles de desarrollo en el mundo. De ahí que a las ya difíciles condiciones de pobreza y miseria, así como la inestabilidad política y los deficientes servicios públicos, se vino a sumar una tarea de gran magnitud: reconstruir un país, literalmente, desde sus escombros.

Por todo lo anterior no es exagerado afirmar que tras el desastre comenzó la verdadera tragedia: vivir, o sobrevivir, en medio de la desesperanza. No obstante que Naciones Unidas, en una encomiable labor, ha logrado garantizar alimentación, agua y condiciones mínimas de salubridad que evitaron una gran epidemia ante el alto número de muertos y la falta de agua potable que se hizo evidente en los primeros días. Sin embargo, el reto que permanece es monumental, pues como lo reconoció Nigel Fisher, vicerrepresentante del Secretario General de la ONU, la reconstrucción puede llevar una generación. De momento, los temas más angustiantes están representados en los cerca de un millón y medio de damnificados que viven dentro de carpas y que deberán afrontar la temporada de huracanes, la cual ya se ha ensañado contra Haití con anterioridad.

De otro lado, hay miles de niños que quedaron a la deriva luego de perder a sus familiares o de ser abandonados por sus padres. Hoy operan cerca de 500 orfanatos, que son atendidos por voluntarios para ayudar a ubicar al sector más vulnerable de la población. Estos menores deambulan por la calle sin rumbo fijo ni mayor actividad. Como lo mencionó un cooperante extranjero, ellos “son totalmente responsables, en todo sentido, de su propia sobrevivencia, y no tienen lugar alguno dentro del sistema. Son verdaderos fantasmas”. En medio de este ensombrecedor panorama, la situación se complica aun más pues no existe un Estado que se haga cargo de ellos, dado que miles de sus servidores fallecieron o quedaron heridos.

En cuanto a los adultos, no hay planes de empleo que les permitan no sólo obtener un sustento para ellos y sus familias, sino ocupar el tiempo libre en una actividad inmediata. Si antes del terremoto las cifras de desempleo eran del 30%, ya se puede tener una idea de cómo deben estar las cosas en este momento. Seis meses atrás el 38% de la población mayor de 15 años era analfabeta, hecho que tiende a empeorar con la destrucción de escuelas y colegios. La infraestructura de la isla quedó seriamente deteriorada y el terremoto dejó aproximadamente 20 millones de metros cúbicos de escombros, lo cual dificulta los planes de reconstrucción. La Oficina de la ONU, la OCHA, espera recoger el 10% de éstos, pero el esfuerzo podría tardar cerca de 90 días y su costo es de US$120 millones.

Como lo expresó Fisher, “los haitianos han sido claros acerca de sus prioridades: quieren un ingreso para tener vidas normales, educación para que sus hijos puedan tener un rol activo en el futuro de su país y vivienda para que sus familias estén a salvo”. No es demasiado pedir si la comunidad internacional continúa realmente interesada en sacar adelante a Haití de entre sus escombros.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido