La vida y obra de Alberto Donadio Copello

17 de noviembre de 2018 – 12:00 a. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

El Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar decidió entregar este año su máximo reconocimiento a Alberto Donadio Copello. Nada más justo. Por ello, para este diario es un honor y motivo de gran orgullo que uno de los profesionales más prestigiosos en este oficio haya sido galardonado conjuntamente con tres personas más de esta casa: Alfredo Molano Jimeno, José Alberto Martínez, Betto, y el columnista Mauricio García Villegas. Es una gran noticia que nos complace compartir con nuestros lectores.

En el acta, los jurados resaltaron en Donadio “su celo por la verdad, su espíritu insobornable, su tozudez en la búsqueda de pruebas, su rigor en stricto sensu, su amplia cultura resguardada por una memoria ilímite, su prosa de tonos irónicos e indignados, su generoso magisterio ofrecido fuera de la academia y, sobre todo, su ejercicio diario y apasionado desde la región”. Para quienes no lo conocen les podrá sonar algo exagerado. Para quienes tenemos el privilegio de contarlo como un integrante de esta casa editorial, conocemos muy bien la veracidad de dichas afirmaciones.

Por lo anterior, hablar de Alberto Donadio es adentrarse en las fuentes y principios básicos del oficio más hermoso del mundo, como dijera Gabo. Abogado de profesión, creó con Daniel Samper Pizano, a mediados de los 70, la Unidad Investigativa de El Tiempo. Junto a Gerardo Reyes, quien se integró al equipo unos años después, este trío le devolvió a un país escéptico y crítico de los medios de comunicación la confianza en el buen periodismo. Su ejemplo se expandió a otros periódicos como Vanguardia Liberal, El Heraldo y El Colombiano. Obraban como una extensión de la sala de redacción, pero llevaban a cabo sus pesquisas de manera independiente. Para ello contaban con una gran autonomía y respaldo de las directivas que les permitieron desentrañar algunos de los más intrincados casos de corrupción, mangualas y compadrazgos políticos, así como graves problemas de deterioro al medioambiente. Su sano ejemplo se mantiene, atendiendo a la función del periodismo como vigilante del poder.

Más adelante, Donadio fue jefe de redacción de Vanguardia Liberal, en Bucaramanga, y con el tiempo se casó con Silvia Galvis, la inolvidable periodista, escritora y columnista santanderiana, con quien formaron una de las parejas más reconocidas por la seriedad y rigor en el manejo de sus investigaciones. No dejaban cabo sin atar, nunca cedieron a las presiones, nunca publicaron un trabajo sin tener la certeza documental de sus afirmaciones y nunca dejaron de contar con el testimonio de la, o las personas involucradas. Su mayor aval fue el bajo perfil y la absoluta independencia frente al poder, lo que les confirió siempre la autoridad moral para escribir. Todavía lamentamos la muy temprana desaparición de Silvia, ocurrida hace nueve años.

La mayor prueba de la importancia de su trabajo, además de lo publicado en medios impresos, está en sus libros: El cartel de Interbolsa, que recibió el Premio al Mejor Libro del Periodismo del CPB en 2013; Banqueros en el banquillo, ¿Por qué cayó Jaime Michelsen?, Los farsantes y El montaje, sobre temas financieros; El espejismo del subsidio familiar; Los hermanos del presidente; Yo, el fiscal; La mente descarrilada; La guerra con el Perú; El Uñilargo: la corrupción en el régimen de Rojas Pinilla; Que cese el fuego: homenaje a Alfonso Reyes Echandía; Guillermo Cano, el periodista y su libreta; y La llave de la transparencia: el periodismo contra el secreto oficial. Junto a Silvia Galvis escribió Colombia nazi y El jefe supremo.

En sus palabras de agradecimiento dijo: “Sigo escribiendo en este diario que Silvia (Galvis) consideraba el séptimo cielo de la tolerancia”. Además, mencionó los ingredientes del buen periodismo de investigación: “Primero, el hecho debe ser de interés público; segundo, alguien quiere mantenerlo oculto y, por último, el periodista es quien lo descubre”.

¿Está en desacuerdo con este editorial? Envíe su antieditorial de 500 palabras a yosoyespectador@gmail.com.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido