Publicidad

Violencia urbana, un reto en 2010

EL REGISTRO DE MÚLTIPLES EPISOdios violentos en las grandes ciudades del país durante las festividades navideñas abre la puerta a una discusión seria y necesaria sobre los nuevos y diferentes desafíos que presenta la seguridad urbana.

30 de diciembre de 2009 – 06:00 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Con un total de 1.000 riñas callejeras y 10 homicidios, Medellín lideró la lista de ciudades con mayor registro de hechos violentos en la noche del 24 de diciembre. La siguieron Bogotá, con 130 riñas y 5 asesinatos, y Bucaramanga, en donde se reportaron 800 riñas y 4 homicidios. Más del 65% del total de los asesinatos cometidos en el país durante la celebración de la Navidad se concentró en tres de las urbes más grandes.

Lo sucedido el pasado jueves da cuenta de una tendencia que se ha consolidado en los últimos años. Como lo revelan las cifras oficiales, el 55 por ciento de los 7.246 homicidios registrados en 2009 a lo largo y ancho del territorio nacional ocurrió en las ciudades capitales. Durante el año que termina, Bogotá, Medellín y Cali registraron los aumentos más significativos en casi todas las modalidades delictivas. Mientras en la capital antioqueña los homicidios se incrementaron en un alarmante 133%, en Cali crecieron el 38% y en Bogotá el 29%.

Imposible hacer caso omiso de lo contundentes que son las cifras. Las políticas locales se quedaron cortas frente a un fenómeno complejo que va en aumento. Es preciso tomar nota, no estamos ante un dato coyuntural. En materia de seguridad, la violencia urbana es uno de los grandes retos que enfrenta el país en 2010.

Y sin embargo, la polémica desatada por el informe de Arco Iris es bien diciente de lo poco preparados que estamos para asumir el violento desafío. Antes de discutir desapasionadamente las legítimas conclusiones a las que llega la ONG, más de uno en el Gobierno reviró como si la seguridad no estuviese entre los temas que nos está permitido cuestionar. El debate, sin embargo, ya estaba planteado. Y las cifras corroboran que algo anda mal en las ciudades.

Al respecto varias son las hipótesis que se manejan. Hay quienes sostienen que las Farc recuperaron territorios, el Eln se fortaleció y los paramilitares se reactivaron en muchas zonas en las que sus actuaciones no se limitan al narcotráfico. Es la teoría de la existencia de los ‘neoparamilitares’ sugerida por Arco Iris. Suponen quienes defienden esta tesis que la desmovilización del paramilitarismo no acabó con el fenómeno, porque algunas de sus estructuras nunca hicieron parte del proceso. Medellín sería un ejemplo de cómo la desmovilización de los bloques ‘Cacique Nutibara’ y ‘Héroes de Granada’ no estuvo acompañada de mano fuerte frente a la ‘Oficina de Envigada’. De ahí la violencia urbana.

En respuesta, el Gobierno ratificó que estos grupos armados, tipificados como bandas criminales, en realidad dependen exclusivamente del narcotráfico; el paramilitarismo, se nos insiste, es cosa del pasado. La violencia urbana tendría una posible explicación en el microtráfico de drogas y la proliferación de ollas. La solución pasaría por una intensificación de la presencia estatal.

Otras teorías no tan comprometidas con una determinada visión política del conflicto han sido elaboradas por analistas y académicos independientes. En general, una mezcla de variables que permitiría que se le hagan algunas correcciones a la política bandera del presidente Uribe sin demeritar sus logros y bondades.

Esta última perspectiva, que reconoce el problema de la droga pero no limita sus interpretaciones del conflicto a esta única dimensión y, por el contrario, nos recuerda que la violencia y la guerra también obedecen a un problema social que se ha querido obviar, debe ser atendida. Sólo así entraremos en 2010 preparados para enfrentar un gigantesco problema hoy por hoy invisible.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido