Publicidad

La voz de las víctimas

Se llevó a cabo al final de la semana pasada, en Villavicencio, el primero de los cuatro foros de víctimas que, por petición de la mesa de diálogos entre el Gobierno y las Farc en La Habana, han diseñado Naciones Unidas y la Universidad Nacional. Encuentros de los que —como sucedió con pasados temas de la negociación— deben salir propuestas que alimenten la discusión en Cuba del quinto punto de la agenda acordada.

08 de julio de 2014 – 10:43 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

A pesar de la dificultad que entraña poder sacar conclusiones en eventos masivos —en Villavicencio participaron 503 representantes—, ya en los anteriores ejercicios fue posible concentrar en propuestas concretas dicha participación. Nada se compara, empero, con lo que implica valorar la voz de las víctimas, que se cuentan por millones en estos 50 años de conflicto, con muy diversos crímenes y victimarios.

El tamaño del desafío, con todo, lo que pone de presente es el especial cuidado con que se debe manejar este asunto para que las esperanzas —y enormes expectativas— que despertó el acuerdo de principios que firmaron Gobierno y Farc para poner el reconocimiento de las víctimas en el centro de cualquier discusión no se transformen en una frustración.

Ciertamente esa “declaración de principios” sienta las bases para una discusión en un nivel de respeto y visibilidad de las víctimas nunca antes conocido. Pero hay que reconocer que, a pesar de su especificidad, cada quien la interpreta según sus intereses y percepciones. Algunos solo ven el reconocimiento como victimarios —nunca antes aceptado— de las Farc, pero eluden el reconocimiento que también se hace de las víctimas del Estado. Y al contrario. Eso además de que, siendo apenas una declaración de principios, no entra en definiciones puntuales como el tipo de víctimas, los crímenes que se abordan, el tiempo que abarca y otros que por supuesto preocupan a todo el que ha sido afectado por este conflicto que pretendemos terminar.

Por eso, tienen razón las diversas representaciones de víctimas que han salido a exigir que su voz sea valorada. Ahí se reunió el grupo de víctimas de las Farc a exigir que no “se distorsione, invisibilice y atomice su voz, diluyéndola en una representación mayoritaria de víctimas de otros actores armados”. Igual, víctimas de esos “otros actores”, como la Mesa de Unidad Cívico Agraria y Popular, han dicho que sospechan “que se les esté dando prioridad en un porcentaje desproporcionado a las víctimas y organizaciones que defienden posturas estatales”. También 18 organizaciones de familiares de desaparecidos solicitaron una subcomisión y un programa específicos para tratar este delito atroz. Y así, cada grupo pretende, con razón, que su victimización particular encuentre eco.

Con todo, ya decía Voltaire que “lo perfecto es enemigo de lo bueno”. Aun cuando sería terrible que grupos de víctimas quedaran siquiera con la sensación de que han sido excluidos del debate —y peor si consideran que es así por privilegiar a víctimas del actor contario—, estos foros no pueden abarcar todo el universo de víctimas que existe en el país.

¿Se puede, entonces, aspirar a una representación adecuada de las víctimas o estamos ante una mera utopía? La respuesta no es sencilla, por supuesto, pero creemos que sí es factible. Y a pesar de voces de alerta como las mencionadas, este primer foro deja la sensación de que así es. Primero, por la conciencia expresa de sus organizadores en el necesario equilibrio entre víctimas del Estado y de la guerrilla. Segundo, porque el foco está en las propuestas y no en la especificidad de cada victimización. Y tercero, porque se ha partido de foros regionales en zonas especialmente azotadas por el conflicto, antes del encuentro nacional en Cali.

Ciertamente este es un país de víctimas que, si no se sienten parte de cualquier cosa que se negocie, nada tendrá sentido. Si eso se tiene claro y se protege en La Habana, este esfuerzo monumental de Naciones Unidas y la Universidad Nacional puede ser el camino para conseguir que esa voz suene fuerte en la mesa.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido