Publicidad

El poder al desnudo

María Elvira Bonilla
05 de diciembre de 2010 – 08:55 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

LOS WIKILEAKS, ES DECIR LAS FILTRAciones de documentos reservados, principalmente militares y diplomáticos, provenientes de los centros de toma de decisión del gobierno norteamericano, son una ventana que se abre para ver el poder al desnudo.

 Una radiografía, literalmente descarnada, de cómo las cúpulas en el mundo deciden, dan órdenes, juzgan a sus rivales, enfrentan las diferencias. Y en materia grave. Pues se trata, ni más ni menos, de decisiones que afectan al mundo entero. Por esto son filtraciones que estorban.  Filtraciones llamadas a convertirse en base privilegiada para analizar y comprender cómo se mueven los hilos del poder y las motivaciones detrás de sucesos que se padecen sin lograrlos entender.

Buena parte del trabajo periodístico importante nace de filtraciones, de revelaciones que llegan a las manos de la prensa, por azar o con alguna intencionalidad. Siempre hay alguien que cuenta, a partir de lo cual el periodista entreteje, devela, informa, con consecuencias impredecibles. El escándalo de Watergate creció gracias a las filtraciones de un funcionario, una “garganta profunda”, que habló. Los periodistas, obsesivos y rigorosos, ataron cabos y profundizaron en una investigación que concluyó con la caída del presidente Nixon. La verdad de las torturas en la cárcel de Guantánamo o la manipulación de información por George Bush, sobre supuestas armas nucleares iraquíes, con la que declaró la guerra en Irak, se conoció gracias a la filtración de documentos reservados.

En Colombia ha sido similar. El Proceso 8.000 nació de una filtración. La de una grabación que dio las pistas para empezar a desenmarañar la macabra relación de la mafia con la política. Sucedió igual con la captura del DAS por los paramilitares y el posterior episodio de las chuzadas a la oposición.

La variable nueva es la web, que permite que la información navegue de manera incontrolable por el mundo. Cualquier información, reservada o no, puede convertirse en una bomba atómica imparables una vez entra a la web. Así como Wikipedia es una enciclopedia producto de una construcción colectiva, los wikileaks  no son otra cosa que un acopio informativo, un gran buzón adonde llegan anónimamente documentos, de todo tipo, pero, que bien leídos, permitirían encontrar claves para entender decisiones, muchas veces equivocadas y que le han hecho un profundo mal a la Humanidad.

De allí la saña con la que el poder persigue al australiano Julian Assange, creador de la red. Históricamente siempre ha ocurrido: se castiga al mensajero portador de la mala noticia y no al responsable de ésta. El desafío está en lograr organizar, editar y presentar con contexto los miles de folios de wikileaks, que muy seguramente ayudarán a comprender mejor las décadas de errores y atropellos de la política internacional norteamericana. De cómo gobernantes que tienen que esconder y avergonzarse como responsables de haber aportado poco a la armonía entre los países y al desarrollo equilibrado del mundo. ¿Contra cuál orden internacional están atentado las filtraciones? ¿No es mejor saber la verdad a seguir con los ojos vendados, así la consecuencia sea la de una creciente decepción con los poderosos del imperio? Quienes además de equivocados, juegan sucio.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido