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Después de siete años de intensas negociaciones en Doha, los 153 países que conforman las OMC, fracasaron en su intento de llegar a un Acuerdo Comercial, que, permitiera a los países desarrollados, importar productos de los en vía de desarrollo en condiciones favorables como, es el caso de los Aranceles con el denominado, Mecanismo de Salvaguardia Especial (MSE).
Hasta el domingo 27 de Julio todo transcurría en sano diálogo, hasta cuando un bloque de países en vía de desarrollo, pidió a las potencias reunidas bajar las cuotas de subsidios agrícolas, o en su defecto, las dosificaran para entrar en sana competencia con las partes representadas.
Este fue el detonante y la Ronda de Doha, que tantas expectativas de exportación con beneficios arancelarios había generado para los mercados de los Países con menos desarrollo, voló en mil pedazos. Uno de los sectores mayormente afectados es el agropecuario. Los países productores de banano: Colombia, Costa Rica y Ecuador, entre otros, no podrán disfrutar de las preferencias arancelarias inicialmente acordadas, que les representaba un incremento notable en sus ventas.
Sin embargo, no es motivo de dramatismo, ni mucho menos de pánico económico. Las cosas hay que analizarlas con cabeza fría a la luz de hechos reales, de lo que ha sucedido y lo que puede acontecer en el inmediato futuro. No vengamos ahora a echarle la culpa del debacle del sector agropecuario, a este fracaso. Si hacemos un análisis de lo que es realmente la situación, aterrizaremos sin mayores dramatismos y evitaremos caer en manos de los especuladores, entre ellos, varios sectores de la producción que quieren oficiar de maestros de ceremonias fúnebres donde no hay catástrofes.
Ante el fracaso de las negociaciones en Doha, y en virtud a una serie de especulaciones sobre productos de exportación, es conveniente aclarar, que, este hecho en nada afecta los Tratados y Convenios ya establecidos. En el caso nuestro, debemos tener claro que los TLC, suscritos y legalizados recientemente entre: Colombia con Canadá, Chile, los países del triángulo norte de Centroamérica, Salvador, Honduras y Guatemala, no se verán en nada afectados. El Tratado TLC, con los Estados Unidos, a punto de aprobarse, cobra mayor importancia en estos momentos; de acuerdo a como se firmó en febrero de 2007 entre los dos Gobiernos que lo suscribieron y al Control Constitucional que recientemente hizo la Corte, al considerarlo procedente; la fracasada Ronda de Doha, tampoco lo perjudica. Existen otros Convenios de vieja data con Países Europeos, que seguirán desarrollándose sin ningún contratiempo.
Sería muy importante sí, los Países de la Comunidad Andina, CAN, en los actuales momentos pensaran con mayor diligencia y subsanaran las divergencias que los, separa del TLC, CAN/UE. Esta podría ser la oportunidad para reiniciar cuanto antes la negociación suspendida por algunos malos entendidos. Si se logra allanar caminos y firmar el TLC/ CAN, el fracaso de la Ronda de Doha, para nada los afectaría y antes se sacaría mayor provecho, puesto que, entra a negociar sus productos dentro de un esquema de Acuerdo de Comercio Multilateral.
Es importante que las autoridades de Comercio Internacional ilustren un poco a la opinión pública sobre este caso, especialmente al sector exportador agroindustrial, el más sensible y susceptible de especulaciones y acaparamientos. Para esto
se requiere poner a funcionar los mecanismos de Comercio exterior: Cámaras de Comercio Binacionales, Los Agentes de Proexport en el exterior, las Delegaciones Comerciales, Los Zeiky Centros de Información de Comercio Internacional y Los Cárces Corporaciones Regionales Asesoras de Comercio exterior. En nuestro concepto, existen otras prerrogativas que pueden hacer más llevadera la situación para el sector exportador como son; la Ley Atpdea con los Estados Unidos; el SGP, Sistema General de Preferencias con los Países Europeos; El Programa PAR, Programa Arancelario Regional, entre otros.
Los Foros y conferencias en estos casos son muy importantes siempre y cuando sean dictadas por personal altamente calificado para cada caso en particular. No olvidemos que el potencial exportador por región es fundamental y la ficha técnica de los productos exportables son prioritarias. Muchas veces nos creemos damnificados por el fracaso de ciertos Acuerdo y Convenios Comerciales, pero, en el fondo del asunto nada tenemos que perder puesto que no existe agenda exportadora con una programación logística que cubra todos los parámetros del contexto internacional.
Consultor Comercio Internacional