Publicidad

Más raíces del mal

Antieditorial
22 de noviembre de 2015 – 09:00 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Estados Unidos a la cabeza con sus aliados, incluyendo Francia, condenan o apoyan a grupos fundamentalistas islámicos de acuerdo con sus objetivos estratégicos en la región en cuestión, luego salen cínicamente a llamar a “la lucha contra la barbarie”, cuando antes arman, financian y apoyan a grupos radicales en Siria e Irak con el fin de derrocar al Gobierno legítimo del presidente sirio, Bashar al-Assad.

Francia, por ejemplo, envió más de 1.000 franceses a enrolarse en estas agrupaciones en territorio sirio; algunos regresaron a su patria, adoctrinados; los hermanos Cherif y Said Kouachi que atacaron el semanario Charlie Hebdo, estuvieron entre ellos y, al parecer, los autores de los sangrientos atentados de la semana pasada en París proceden de esos destacamentos. Con todo lo condenable de estas acciones, es bueno develar los verdaderos orígenes del conflicto en Siria.

Al avanzar el Estado Islámico (EI) en Irak, Obama difundió la patraña de que en Siria había una guerra civil, que “amplios” sectores de la población luchaban contra la “dictadura” de su presidente Bashar al-Assad, cuando en realidad hubo una invasión de mercenarios y grupos terroristas provenientes de Asia, África y Europa que sobrepasa los 17.000 hombres, con total respaldo de Estados Unidos y sus aliados en la región, Arabia Saudita, Catar y Turquía, para cobrarle a Al-Assad su no sometimiento a los intereses de EE. UU. en el Medio Oriente y sus relaciones con potencias emergentes que pudieran restarle influencia en esta región.

No es extraño que Abu Bakr al Baghdadi, cabecilla del EI, tenga nexos con la CIA, como lo afirmara el presidente chechenio, Ranzan Kadirov: “…el líder del EI fue reclutado por el exdirector de la CIA, David Petraeus, favoreciendo los planes extremistas para desestabilizar el Medio Oriente en su guerra contra Siria”. El historiador Robert Freeman coincide: “lo más importante que hay que entender sobre el EI es que fue creado por EE. UU.”.

En el Medio Oriente se libran intereses estratégicos por el dominio mundial y control de la explotación, rutas de transporte de combustibles, petróleo y gas; si se tiene en cuenta que por allí tendrá que pasar un gasoducto transcontinental que transportaría desde Ucrania al Mediterráneo, con destino a Europa el gas que ella necesita.

En declaraciones del actual asesor político de Obama, Zbigniew Brezezinski, en entrevista al semanario Le Nouvel Observateur en 1998, desnuda los planes imperiales desde cuando fungía como consejero de seguridad del gobierno de Jimmy Carter; al preguntársele si lamentaba haber ayudado a un movimiento que cometía actos terroristas por todo el mundo, respondió: “¿Qué es lo más importante para la historia mundial, los talibanes o el colapso del imperio soviético? ¿Varios musulmanes fanáticos o la liberación de Europa Central y el fin de la guerra fría?”. En la actualidad, como asesor principal de política exterior de Obama, ha afirmado que EE. UU. “debe establecer puestos de avanzada en toda Eurasia, el supercontinente axial del mundo, para disminuir la influencia de Rusia, controlar a China y aprovechar la región de más rápido crecimiento en el nuevo siglo”.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido