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Un mensaje de quien lleva «73 años aguantando estos vientos huracanados y las bardomas de los corruptos».
Señor presidente Santos: proteja y mantenga su voluntad férrea con barda o armadura del más fino y resistente acero, rodeado de fieles escuderos.
Usted lleva a una Colombia enferma y lacerada al otro lado del río para curar sus heridas y sanar una enfermedad crónica, causada por los políticos y politiqueros corruptos de los últimos sesenta años.
Cual barquero bardo (poeta lírico) en tremenda barahúnda dirigiendo su barcón i/o barcolongo, le llueven rayos y centellas de los enemigos de la paz enquistados en los poderes, que ven amenazados sus intereses de tierras usurpadas a sangre y fuego, sus negociados retorcidos que la plutocracia ha mantenido desde la iniciación de la patria boba (no todos, claro está; solamente el 60 o 70%).
Además lo esperan por el aire, no palomas, sino cuervos, que tratarán por todos los medios de romper sus velas para arruinar su viaje, y en las aguas turbulentas hombres pícaros y taimados cual cocodrilos gigantes del río Nilo, al acecho, e hipopótamos que tratarán de hundir su nave.
Esta persona que escribe le desea buen viento y buena mar en esta travesía, mis mejores pensamientos para que llegue a puerto seguro y cumpla la misión que se impuso. Yo llevo 73 años aguantando estos vientos huracanados y las bardomas de los corruptos.
No voté a su favor, señor presidente, sino en contra de los nacional socialistas que se hacen llamar Centro Democrático, la yidispolítica y sus apóstoles. (¿cuál centro y cuál democrático?). Sé que usted pertenece a la plutocracia criolla, pero no todos son malos. Y su pensamiento de la paz es un pensamiento positivo, sano (una sola idea o pensamiento positivo puede cambiar el mundo). Recuerden al que idee la rueda.
Manuel José Quiroga.
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