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Sobre universidad pública y ciencia I
Me produce un tremendo y rotundo orgullo que haya sido mi alma mater, la Universidad de Antioquia, tan vilipendiada y estigmatizada, la que haya encontrado tan esencial avance en la lucha contra el coronavirus.Tal vez es nuestra pérdida que hablar de la educación como la clave del presente y del futuro se haya convertido en un lugar común que poco transmite a quien lo oye. Pero ahora, en un momento de crisis, estamos viendo que era cierto: sin educación, academia, ciencia ni la persistencia de quienes le apuestan a la investigación como proyecto de vida, esta pandemia nos estaría destruyendo.Quisiera creer que después de todo esto, cuando la marea baje, no volveremos a ser los mismos; que vendrá una ola de inversión para reconocerles a profesores, alumnos e investigadores su lugar adecuado en la importancia social. Sin ellos, no seríamos. Pero me puede el pesimismo. Ojalá Colombia me demuestre lo contrario.
Mariana Suárez
Sobre universidad pública y ciencia II
La educación seguirá siendo la cenicienta del presupuesto nacional, porque, además de ser útil para apuntalar desarrollos técnicos que puedan mejorar la calidad de vida de los colombianos, representaría un peligro para los ladrones del Estado, más exactamente para los políticos de siempre; una sociedad educada no elegiría nunca a ninguno de esos bellacos.
F. Pareja
Sobre universidad pública y ciencia III
Es un orgullo el aporte de la Universidad de Antioquia y el grupo de investigación que lidera el trabajo. Invertir en ciencia y tecnología es el camino para atender nuestras necesidades, especialmente en el ámbito de la salud. Felicitaciones.
R. Méndez
Sobre universidad pública y ciencia IV
Nuestros muchachos estudiantes y profesionales de la salud siempre han tenido motivos para reclamar presupuesto para ciencia y tecnología, en vez de aumentar el presupuesto de la guerra. Ahora es cuando se demuestra que tenían razón. Bienvenida esta buena nueva.
José Luis Rojas
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