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De Protección sobre una columna
En su columna del pasado sábado (El Espectador, “Riesgos en pensiones y cesantías privadas”, agosto 25/18), el señor José Roberto Acosta emite opiniones que, si bien son libres, parten de hechos que es necesario aclarar:
1. Protección es una compañía que hace parte de un conglomerado financiero, en el que cada una de las compañías que lo conforman gozan de completa independencia operativa.
2. A su vez, algunas de estas compañías son activas en el mercado público de valores, generando oportunidades de inversión no sólo para todos los afiliados a los fondos de pensiones del país, sino también para los demás actores del mercado.
3. Cada una de las inversiones que realiza Protección, a través de los fondos de pensiones que administra, se rige por un marco regulatorio claramente definido y es sometida a un riguroso proceso de análisis que incorpora elementos de riesgo, rentabilidad y diversificación, entre otros, con miras a maximizar los beneficios de sus afiliados. Todo esto está acompañado de los más altos estándares de gobierno corporativo, lo que garantiza total transparencia e independencia.
Sin más por el momento, acompaño un saludo cordial, invitando a la libertad de opinión con responsabilidad.
Juan David Correa. Presidente, Protección.
Preguntas a raíz de una entrevista
En relación con la entrevista de Cecilia Orozco con la magistrada del Consejo de Estado Stella Conto, “Había que proteger a los civiles que frecuentaban el club”, El Espectador, domingo 26 de agosto de 2018, en que se condenó al Estado, me surgen algunas preguntas: 1) La decisión que pueda afectar al Estado por parte de algún funcionario, ¿por qué debemos responder todos y no el (los) funcionario(s) a cargo? 2) El entonces ministro del Interior, Londoño Hoyos, había ocupado la presidencia y era —¿es?— socio del club El Nogal. ¿No genera suspicacias que el ministro contratara para realizar allí muchos eventos en su club? ¿Acaso no contaba y cuenta el Estado ni el gobierno con instalaciones para eso?
¡Ah!, ya caigo: a “La hora de la verdad” muchas verdades se ocultan… ¡para que todos los contribuyentes paguemos!
Camilo Mendoza Laverde. Bogotá.
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