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Pocas nueces
El Espectador, comentando la encuesta Gallup este 29 de junio, califica a Uribe como “el gran elector” colombiano. Pero los datos no prueban esa afirmación. Calculando la suma algebraica de Favorabilidad/Desfavorabilidad de Uribe y su séquito, la Desfavorabilidad acumulada es mayor que la Favorabilidad en, aproximadamente, 17 puntos. Dato que sigue pareciéndose a la magra proporción que logró el uribismo en 2014 eligiéndose para el Senado, promedio simple del 13 % y ponderado del 15 % (“Uribismo ponderado”, El Espectador, Cartas de los lectores, marzo 11, 2014). Podría especularse por tanto que, si hoy fueran las elecciones, la predominante desfavorabilidad del uribismo llevaría al Congreso todavía menos senadores que en 2014. En 2018, el “gran elector” colombiano tampoco sería Uribe. Sus nueces siguen siendo muy pocas en comparación con el ruido que produce.
Bernardo Congote. Organización Colombia Amada.
De Guatapé… ¡Y no solamente allá!
La sección Cartas de los lectores publicó el 28 de junio “De Guatapé a un turismo más seguro”, y en el análisis de su contenido hay varias frases que invitan a la reflexión. Al día siguiente de esa tragedia anunciada se publicó una entrevista a dos personas que se enfrentaron a esa dolorosa experiencia. ¿Cómo es posible, y así lo señala en su carta el gerente de Medellín Ride Experience, que sacar una licencia como operador turístico sea un asunto fácil y sin ninguna exigencia de los organismos de control? Esto indica, ciertamente, que Colombia es neófita en turismo. Puede ser esta ausencia de rigor consecuencia de los 50 años de violencia y quizás ahora Colombia empiece a crear un turismo sin peligros, si no tan organizado como los de esos países del primer mundo también señalados en la carta a la cual me refiero, sí igual al turismo de Cancún, en México; de Guayaquil y Esmeraldas, en Ecuador, y ciertamente en Perú. La formación de personas que se dediquen a un turismo organizado debe empezar por el bilingüismo, por un conocimiento exacto de la historia de esos sitios de atracción que tenemos en nuestro país, y eso aumentaría el empleo de tanto joven universitario o bachilleres que en este momento no consigue donde trabajar.
Esta es la oportunidad para que los afortunados empleados en el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, nombrados por su calidad y no por la Ley de Arquímedes (palanca), empiecen a crear un turismo verdadero.
Héctor Chamorro Revelo. Bogotá.
Envíe sus cartas a lector@elespectador.com.