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Caminos para evadir la justicia
¿Qué creo al ver que las investigaciones hasta las últimas consecuencias de casos de corrupción se quedan en eso, investigaciones? ¿Qué siento cuando la fuerza pública, después de varios meses y años de investigación y seguimiento con costos gigantescos, detienen a grupos mafiosos y estos terminan libres? ¿Cuando un juez analiza los casos y resuelve que por falla en el procedimiento de la captura no se pueden apresar o por demora y manipulación de abogados los casos prescriben? ¿Qué veo cuando en las marchas de protesta siempre hay un grupo de encapuchados destrozando bienes públicos y no conocemos las sanciones penales y económicas gravadas a esos vándalos para que por lo menos se puedan recuperar en parte los daños causados?
Creo que existen miles de normas plasmadas en los códigos, pero que siempre se dejan caminos para evadir la justicia. Siento que el poder judicial en Colombia se encuentra muy desprestigiado por todos los casos de impunidad que oímos cotidianamente y veo que cada día el sentido de pertenencia, el respeto a la diferencia y el servicio a los demás desaparece en lo que mal llamamos sociedad.
Francisco Javier Cajiao G. Bogotá.
¿Qué podremos comprar o vender cuando no haya vida?
Sentado en una mesa inicio esta carta intentando plasmar mi preocupación referente hacia dónde se dirige nuestra humanidad y el futuro de nuestra madre tierra. Todos los días leemos y escuchamos: corrupción, violencia, cambio climático, desigualdad, falta de conciencia y cientos de cosas más que solo nos hacen pensar: ¿para dónde vamos? Algunos temas afectan más a unos que a otros. En lo personal, el tema que más me afecta es el daño que le seguimos generando a nuestra fuente de vida. Lo más decepcionante es que todos sabemos lo que hay que hacer para preservarla y poder remediar los daños que le hemos hecho durante nuestra existencia, pero en vez de eso seguimos explotándola y contaminándola, en su mayoría con fines monetarios. Aquí, una vez más se demuestra la racionalidad que tenemos los seres humanos al cambiar nuestra fuente de vida por algo tan inmaterial como el dinero. ¿Qué podremos comprar o vender cuando no haya vida? Ojalá no sea muy tarde cuando caigamos en cuenta de esto. No importa cuántas personas lean esto, ni cuántas piensen que tengo razón o no, lo que importa es tomar conciencia y hacer un cambio para preservar la fuente que nos da la vida.
Diego Jaramillo Correa.
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