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La orden de detención a Aníbal Gaviria
Los medios de comunicación nos contaron a los ciudadanos que al gobernador de Antioquia la Fiscalía General de la Nación le profirió medida de aseguramiento y que presidente de la República, en cumplimiento de las disposiciones legales, nombró gobernador encargado.
La orden de captura procede en forma excepcional cuando no se encuentre un juez que pueda ordenarla y, “para que la captura ordenada mantenga su excepcionalidad, el fiscal debe mostrar todo lo que hizo para encontrar fácticamente un juez de control de garantías y las circunstancias que impidieron que lo encontrara”, es decir, “cuando (….) no se encuentre (…) a un juez que pueda ordenarla”, expresión que se declaró exequible en el entendido de que el fiscal debe agotar diligentemente la búsqueda de todos los jueces legalmente competentes, incluido el juez de garantías ambulante, tal como lo resolvió la H. Corte Constitucional en la sentencia C-185 de 2008, al estudiar el inciso primero del art. 300 del Código de Procedimiento Penal.
Igualmente, debe recordarse que “en materia penal, la ley permisiva o favorable, aun cuando sea posterior, se aplicará de preferencia a la restrictiva o desfavorable”, como lo dispone el artículo 29 de la Constitución Política sobre el derecho fundamental al debido proceso.
Esta nota la envío porque se me hace extraño que en Medellín, la segunda ciudad más importante del país, no se haya encontrado un juez de garantías para este caso.
Carlos Alberto Maya Restrepo.
Más sobre el caso Aníbal Gaviria
Flaco servicio le presta el fiscal general de la Nación a nuestra democracia poniendo preso a uno de los pocos gobernantes del país sobre quienes hay consenso de su honestidad desde los extremos más disímiles de la política, como Álvaro Uribe y Claudia López, pasando por Sergio Fajardo o ecuánimes y desinteresadas voces como las de Catalina Botero, decana de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, o Alejandro Gaviria, rector de la misma, o comentaristas de tan alto prestigio y sin ambiciones conocidas como el constitucionalista Héctor Riveros.
¿Cómo pretende el señor fiscal que los colombianos creamos en la justicia y en nuestra democracia con acciones como la extravagante detención del gobernador Aníbal Gaviria? Independientente de si Aníbal Gaviria es o no responsable de los delitos de los que se le acusa, después de 15 años de ocurridos los hechos, lo cual está lejos de probarse, enorme perjuicio ha hecho el fiscal Barbosa a la confianza de los colombianos en su justicia y su institucionalidad privándolo de la libertad.
Enrique Uribe Botero.
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