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Apoyar el Sí por los acuerdos es…
Hacer todo lo que esté a mi alcance y, sobre todo, lo que me diga la conciencia, para no comprometer el futuro de las jóvenes generaciones de hoy y de las que siguen…
Sentirme parte activa de la construcción del nuevo país que queremos… La obligatoriedad no es sólo del otro, es también de cada uno…
Asumir que hay una gran responsabilidad gubernamental, pero también empresarial y sobre todo como ciudadanos para volver realidad lo acordado…
Concebir la transparencia y la ética como un requisito de vida ciudadana —que incluye familia y profesión— para combatir la corrupción en todos los estamentos…
Tener el valor civil de denunciar conductas indebidas, aun a riesgo de retaliaciones… Si nos callamos, nos convertimos en cómplices…
Respetar las posiciones contrarias cuando son expresadas con argumentos de fuerza y teniendo en cuenta de quiénes vienen…
Evitar la contaminación del propio espíritu con debates sin sentido con los insensatos, temáticos, obsesivos, bipolares, radicales, rezagados en la concepción del mundo de hoy…
Propender por un ambiente positivo, alegre, esperanzador, sin mirar atrás, especialmente si no hay necesidad y si con eso no se contribuye a más nada que a alimentar el ego…
Comprender el dolor y la rabia de quienes han sentido el rigor de la violencia de todos los tiempos, dentro y fuera de la casa, con un respetuoso silencio para no aumentar esos sentimientos que tardarán en cicatrizarse…
Separar racionalmente el futuro de una Colombia que pide pista para serenarse del estilo del gobierno del presidente Santos, a quien la historia pondrá en su justo lugar…
Ana María Córdoba Barahona. Pasto.
Mentes sucias
Sólo las mentes sucias pueden imaginar que los demás pueden ser igual de sucios. Sólo mentes sucias pueden creer que personas honorables, limpias, sanas y buenas pueden representar un peligro para la sociedad y para los niños sólo por no tener pareja del otro sexo o por estar solas. Estas mentes sucias son como los homofóbicos, que, por miedo a que los descubran, inician criminales campañas contra sus iguales.
M. Cristina Quiroga. Cali.
Fe de erratas
En la sección Cartas de los Lectores del 15 de septiembre se publicó una carta titulada “Renegados de paz” que no tenía atribución. Esta comunicación provino de Orlando Morales. Presentamos disculpas por el error.
Envíe sus cartas a lector@elespectador.com.