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A raíz del titular “Gobierno asumirá el pasivo de Electricaribe por $3,9 billones”, publicado el día 15 de diciembre de 2020, que se complementa con el titular “Gobierno asumirá pasivo pensional de Electricaribe por $1,2 billones”, del 29 de noviembre de 2018, me parece oportuno plantear la reflexión sobre el papel que los gobiernos han asumido frente al manejo de los dineros públicos, como si fueran los dueños de esos recursos.
Es frecuente escuchar los anuncios grandilocuentes de los gobernantes, en todos los niveles, anunciando que su administración “asumirá el pago de…”, con lo cual se transmite el mensaje a la sociedad de que es el gobernante y no el Estado el que finalmente asume esos pagos o inversiones. Eso pone de manifiesto el desequilibrio en la responsabilidad compartida entre ciudadanos, que aportan recursos para financiar el presupuesto, y gobernantes que administran esos recursos, pues los gobernantes convierten esa administración en un acto de generosidad con la ciudadanía, que en agradecimiento debe renunciar a exigirles a sus líderes que esa gestión cumpla con los mandatos constitucionales de eficiencia y transparencia.
Esa idea de que el gobierno asume el pago y no el Estado es amplificada con frecuencia por los medios de comunicación, que replican los comunicados de prensa de las dependencias oficiales sin resaltar que el gobierno no asume el pago, cuando más asume la gestión de los recursos públicos y es responsable de esa gestión. Si bien es el administrador quien decide cómo se distribuyen los recursos, eso es muy distinto a transmitir el mensaje de que el administrador es su dueño.
Esa posición personalista de los gobiernos frente a la gestión de los recursos públicos contrasta con la posición colectiva en la que se escudan esos mismos gobiernos cuando en los tribunales el Estado es condenado por múltiples actuaciones u omisiones, cometidas todas ellas por funcionarios públicos, a pagar multimillonarias demandas que en esa ocasión no paga el gobierno sino el Estado, independiente de que esos pagos salgan de la misma bolsa.
En conclusión, los medios de comunicación están llamados a romper con el mensaje complaciente que subyace en “El gobierno asumirá el pago de…”, y reemplazarlo por uno que resalte la responsabilidad que, como administradores, tienen frente al manejo de los recursos públicos que los contribuyentes aportamos a través de impuestos: para el pago de nóminas, pensiones, inversión social, subsidios, demandas y también pasivos de empresas privadas de servicios públicos intervenidas.
Julio César Rendón Carvajal.
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