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El ‘No’ en el plebiscito

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Una defensa del voto negativo al plebiscito que es a la vez una queja por su estigmatización.

El ‘No’ en el plebiscito

¿Cómo podemos juzgar SÍ o NO cuando aún no sabemos los ciudadanos qué se acordó entre Gobierno y Farc? Por la democracia, debemos dejar de satanizar a quienes voten eventualmente NO en el plebiscito. En los medios de comunicación hay una agenda de desprestigio y sesgo para los posibles electores que voten NO en el cacareado plebiscito por la “paz”. Según la agenda, todos quienes voten NO son guerreristas, ultraderechistas sanguinarios que quieren lucrarse de la guerra como pupilos zombies de Uribe. Además, es triste recordar la amenaza del propio presidente Juan Manuel Santos de mayores impuestos y guerra urbana si el NO gana. No puedo pensar en mayor falta de sentido democrático.

El argumento, que el NO en un plebiscito es garantizar la guerra, es falso. Que Uribe y su séquito quieran la continuidad de la guerra, eso es cuestión de ellos. No por ello debe juzgarse que todos quienes tengan la intención de votar NO, y lo hagan, quieran la guerra y la muerte de ciudadanos. No estar de acuerdo con lo que quieren Santos y Timochenko es válido, es democracia ¿O es que ya la desterramos del todo por la “paz”?

¿Ustedes confían en un Estado corrupto para la construcción de paz? Hasta ahora no hay cambios estructurales que refuercen el concepto de república con tres poderes independientes. La justicia no funciona en bien común, sino en bien privado; los legisladores sólo piensan en sus bolsillos en detrimento de las regiones; y el ejecutivo vive en estado de negación de problemas de Colombia con la excusa del “proceso de paz”. La corrupción carcome todos los estamentos del Estado, local y regional; y esa es la mayor amenaza a la paz de Colombia, a su construcción, que llevará años ¿Por qué suscribimos deuda de 100 millones de dólares a 10 años para la paz cuando están los recursos de las Farc? ¿Ellos no aportan nada siendo un grupo económico importante con todo su andamiaje de narcotráfico, secuestro, extorsión y lavado de activos durante años? ¿Nuestros padres de la patria y magistrados no van a meterse la mano al bolsillo para aportar?

Sólo cuando Gobierno y Farc hagan públicos los acuerdos que deben ser sometidos a plebiscito, en ese momento tendrá la democracia la fuerza para el SÍ y para el NO. Ojalá no nos pase como al primer ministro británico Chamberlain, quien, antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial, recibió un papelito firmado por Hitler el cual aseguraba “paz para nuestros tiempos”. Quiero recordarles también que muchos que hoy satanizan el posible NO a los acuerdos son quienes votaron por Álvaro Uribe y por Juan Manuel Santos en 2010, cuando la Seguridad Democrática estaba en sus conciencias. Aplaudo su cambio en favor de la paz, pero también los invito a leer entre líneas y no comer cuento que con un papelito y un plebiscito llegará la “paz”, cuando todavía ni sabemos, o queremos saber, qué implica. Además, como dice la canción, la paz es verbo, no sustantivo.

Finalmente, la paz todavía no llegará. Aún están los narcos, los paramilitares, el Eln, Bacrim. Ellos promueven la corrupción y la muerte. Así pues, todavía no podemos ensillar la bestia antes de tenerla. Si todavía hay ciudadanos que no tienen derecho a la vida por actos de estos grupos y la corrupción, no podemos hablar de paz.

Carlos Tafurt Loll.

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