Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Con el profundo respeto que merece una casa periodística como El Espectador, queremos manifestar nuestro descontento e indignación por el mensaje explícito que se da a los lectores en la caricatura de Bacteria titulada “Crónica de una presidencia anunciada” (06/11/14). Si bien no nos llamamos a ingenuidades u engaños respecto a hechos tristemente célebres, asociados a organizaciones delictivas y a sus actuaciones, tampoco es justo que se siga acuñando con estigmas y señalamientos a las familias de tradición surgidas de Envigado, así como a las personas que han llegado a nuestro municipio a trabajar de manera dura y honesta.
Desde años atrás hemos procurado que el nombre de nuestra ciudad se desligue de esta connotación negativa que hace referencia a personajes y delitos que tanto daño causaron al país, a ustedes y a nosotros. Igual que muchas otras ciudades y regiones de Colombia, igual que nuestra Nación en el exterior, la tendencia a generalizar y estigmatizar es una malsana costumbre mediática, una lesión autoinfligida a la honra y al buen nombre de la mayoría de nuestros ciudadanos.
Afortunadamente hemos encontrado eco y apoyo en medios y autoridades para que poco a poco se desligue el delito del territorio y por ende de su gente. Sin embargo, cada vez que sale a la opinión pública una expresión como la plasmada en esta caricatura, se vuelve a lesionar el buen nombre de una ciudad que también ha servido de cuna a grandes personalidades y forjadores de la Nación. Basta con leer en los libros de historia algunos capítulos anteriores a los años 80 y 90 para darse cuenta de ello.
No nos interesa el mensaje político de la caricatura. Su autor, y ustedes al publicarla, lo hacen en ejercicio de las libertades de opinión y de prensa, que deben respetarse. Pero el señalamiento directo a Envigado como epicentro de la violencia y el delito es tan inadmisible como cualquier intento de censura.
Lastimosamente, la guerra en todas sus formas y aberraciones afecta a todos los estamentos de la sociedad colombiana, a todas las regiones y pueblos del país. Nosotros, los envigadeños, somos parte de esta realidad y no su causa u origen.
Se podrá decir que la sección de opinión es neutral, abierta, democrática y en ocasiones ajena a las líneas ideológicas o preceptos periodísticos del medio. Es cierto. Pero se hace un llamado para que además de libertad y neutralidad se tengan también criterios de justicia y de respeto, ese que exigimos para Envigado como una ciudad de gente emprendedora y honesta, que no merece seguir cargando con calificativos tan inapropiados como denigrantes.
Los envigadeños nos pronunciamos en contra de tan desafortunados y cuestionables señalamientos, sabiéndonos parte de una sociedad forjada en el trabajo y la educación como cimientos de dignidad ciudadana.
Héctor Londoño Restrepo.
Alcalde de Envigado.