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I
No voy a utilizar argumentos históricos ahora, solo daré mi opinión desde el razonamiento elemental, nacido de la intuición profunda de una lectora desprevenida y suscriptora de este periódico que aún conserva la seriedad periodística en todos sus matices. ¡Milei es explosivo, alucinante, visionario y, a pesar de su temperamento, tiene un pensamiento pragmático!
No lo considero un salto al vacío, pues su política se hace temeraria para aquellos medrosos del sistema. Hay que atreverse a revolucionar las formas caducas de hacer y entender el Estado. Veo al Estado solo en seguridad y justicia, lo demás dejémoselo al sector privado, que genera riqueza y capital circulante. Un Estado minimalista, cero asistencialismo menesteroso. Las sociedades libres aprenden a regularse a sí mismas, principio del control espontáneo. Todas las sociedades avanzadas tienen Estados pequeños, con cero burocracia y sí mucha autorregulación social.
Elena Ángel.
II
Su reciente editorial sobre Milei es impecable y recoge lo que muchos pensamos y decimos sobre los gobernantes del futuro inmediato. El desafío implica, por supuesto, explicar bien lo que ocultan esos que ahora aparecen engañando a tantos y convenciendo con argumentaciones falaces. ¿Cómo se llega a ciudadanos que seguramente de buena fe creen en estos nuevos mesías, entre ellos los de Venezuela, El Salvador, Nicaragua, EE. UU. con Trump y ahora posiblemente en Argentina? ¿Deberemos hacer ajustes a los sistemas democráticos actuales repletos de fallas y penetraciones continuas? ¿Cómo resistiremos en medio de tantas dificultades institucionales? Quizá opinando con modestia, es tiempo de enseñar de manera permanente por todos los medios y posibilidades sobre educación política a niños, jóvenes, mayores, obreros, empleados, gerentes y ciudadanos del común. Un plan obligatorio para enseñar deberes y derechos políticos, elegir y ser elegidos, respetar y mandar.
Marciano Puche.
III
Leí con preocupación su editorial, por desacreditar la opción de Javier Milei. Considero que estas nuevas opciones, en países donde los políticos tradicionales acaban con la ilusión de vida de los pueblos, deben ser respetadas. Por lo visto, en su escrito desaprueban a los países donde ha habido mejores resultados con Trump, Bukele, etc. Esperaré un mejor mañana para los argentinos si gana Milei.
Luis Carlos Mejía Piñérez.