Publicidad

Respuesta a un artículo

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Su artículo “Fin de la división palestina”, del periodista Daniel Salgar, aparecido hoy, favorece la versión “palestina” de los hechos y excluye la israelí. ¿Dónde está la objetividad de la cual se ufana el periódico.

Primero que todo, “Palestina” no existe, como afirma la nota. Existe una entidad política llamada Autoridad Palestina.

En 2005, el gobierno israelí expulsó de Gaza a unas 1.700 familias judías, aproximadamente 7.000 personas, con el fin de que los “palestinos” tuvieran cierta forma de gobierno. Pero Hamás, la entidad terrorista que gobierna la Franja, le ha pagado a Israel lanzando más de 8.000 misiles a pueblos israelíes desde hace nueve años. El artículo calla esto pues el autor de éste prefiere destacar la mala situación de los “palestinos”, no la de los judíos. Casi 4 millones de israelíes viven bajo la amenaza de esos ataques. ¿Sabían ustedes que esos isralíes tienen apenas 60 segundos para correr a un refugio cuando un misil es disparado? Israel ha respondido a los ataques y muchos niños, desafortunadamente, han muerto. ¿La razón? Hamás esconde sus armas entre la población civil, hecho que está ampliamente documentado.

El artículo se lamenta también de que los “palestinos” fueron expulsados de lo que sería Israel durante la creación de éste en 1948, pero no dice que la guerra contra el nuevo Estado Judío la iniciaron cinco países árabes: Jordania, Egipto, Irak, Siria y Líbano. O que esos mismos países, más Paquistán, atacaron a Israel en 1967.

El artículo se queja de que en Cisjordania, conocida también como Judea, por el nombre bíblico, y Samaria, hay “colonias, muros y caminos israelíes”. Yo vivo en una de esas “colonias”, llamada Maale Adumim, cerca a Jerusalén, y jamás he visto “caminos israelíes”. ¿Quiso decir el periodista “caminos exclusivamente para judíos”, lo cual es falso? Las carreteras son para árabes y judíos. Vivo junto a un pueblo árabe, Azaria, y sus residentes toman las mismas carreteras que yo tomo.

El mundo se está engañando con la cacareada unión entre Hamás y Fatah, que no va para ninguna parte. Las dos sólo buscan la destrucción de Israel, no la creación de un estado “palestino”. Esa unión sufre de los problemas que aquejan a los gobiernos árabes del Medio Oriente: despotismo, fanatismo, anarquía, asesinatos de líderes e inestabilidad. Los gobiernos de la región son monarquías, dictaduras o están cimentados en lealtades entre tribus. Desconocen el concepto de democracia.


Daniel Santacruz. Maale Adumim (Israel).
Envíe sus cartas a lector@elespectador.com

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido