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Financiación de campañas y otros demonios
Parece haberse vuelto costumbre, y de vieja data, la financiación irregular de las campañas políticas en Colombia. La danza de los millones en tiempos preelectorales para todo tipo de cargos públicos, incluido el presidencial, es ya una constante. El problema grave es la procedencia oscura de grandes cantidades, donadas por personajes de toda índole, profesión y oficio. Desde importantes industriales y comerciantes, hasta mafiositos venidos a más, como aportantes de jugosas y generosas dádivas que hacen la delicia de sus receptores. Al aceptar los políticos todo tipo de ofrendas, se están “comprometiendo” a resarcir y reintegrar esos donativos, representados en futuros nombramientos de encumbrados cargos y suculentos contratos.
Con individuos, la mayoría de las veces, con pasados oscuros y nefastos que posteriormente van a causar muchos problemas y dolores de cabeza a los futuros hombres públicos. Con leyes endebles y muy bien acomodadas al rol de los legisladores, casi siempre se pasan por la galleta las innumerables acusaciones y demandas, provenientes casi siempre de sus mismos compañeros y muy pocas veces de ciudadanos probos e íntegros. La chabacanería de la que hacen gala estos personajes desborda cualquier tipo de pronóstico.
Todo esto se asimila a esos circos macabros en los que han convertido a muchos países de América Latina y donde Colombia se destaca con arrogancia y altivez.
¿Cuándo se detendrá esta sucia y oscura práctica? Cuando aparezcan en el ámbito político colombiano hombres y mujeres con calidad humana y mucha honradez, que no se involucren ni vendan su moral con el único fin de engordar sus cuentas bancarias a costillas de los imbéciles.
Virgilio Duque Salazar. Bogotá.
Sobre una noticia
Con toda atención y respeto por la Redacción Mundo, me permito hacer unas consideraciones sobre la noticia titulada “Macron alimenta el choque con EE. UU. y dice que sus aliados no son sus «vasallos»”:
1. Considero que el título es exagerado y no corresponde con la realidad mundial. Francia no está en un choque con EE. UU.
2. Francia solamente está posicionándose y marcando unos límites frente a una situación entre EE. UU., China y Taiwán.
3. Aunado a esto, faltan elementos de juicio y análisis pues, como lo desarrollan en el cuerpo, mientras Macron estaba en China, su ministro de Economía se encontraba en Washington.
4. Un título alternativo podría ser: “Macron redefine su posición internacional y dice que sus aliados no son sus «vasallos»”.
Diana Tovar. Politóloga, magíster en Estudios Internacionales. Lectora y suscriptora.
Envíe sus cartas a lector@elespectador.com