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En estos días el presidente de Colpensiones informaba a la opinión pública que había llegado a los dos millones de afiliados al sistema general de pensiones de Colpensiones, cuyos patrones no habían cotizado para que éstos hacia el futuro puedan ser acreedores a una posible pensión de vejez.
Lo que no nos contó el presidente de Colpensiones es cuántos cobros coactivos ha iniciado contra esos empleadores que se están pasando por la faja las normas establecidas, que obligan a los grandes y pequeños empresarios a cotizar con el porcentaje correspondiente, para que sus empleados puedan acceder a una posible pensión de vejez, de sobrevivientes en caso de fallecimiento del afiliado, su esposa o compañera permanente y sus hijos (incluyendo los hijos inválidos); y una pensión de invalidez, después de estructurarse la misma ante Colpensiones. Por otra parte, el Ministerio de Protección Social está fallando gravemente en lo tocante a la supervisión de cooperativas u otros empleadores a nivel de municipios (empezando por los del departamento de Cundinamarca), que enganchan a trabajadores sin cumplir con los requisitos mínimos de afiliación a pensiones, salud y riesgos profesionales, y que cuando el trabajador reclama por sus derechos, el empleador de forma unilateral los traslada o les termina el contrato de trabajo, alegando justa causa. ¿Dónde está la supervisión del Ministerio de Trabajo en defensa de los trabajadores colombianos? Luis Castellanos García. Bogotá. Envíe sus cartas a lector@elespectador.com