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Además de extraordinario, muy acertado su editorial del 27 de marzo. El presidente Santos y su canciller no podían siquiera guardar silencio frente a la posibilidad de que un colombiano llegue a la presidencia del Banco Mundial; menos, descalificarla.
Se siente “dolor de patria” frente a la posición del gobierno colombiano, el cual se apresuró a decir que no apoyaba la candidatura de José Antonio Ocampo por inviable. Qué vergüenza que sean otros países los que presenten e impulsen el nombre de un colombiano destacado a semejante posición.
No hay derecho.
Ernesto Macías Tovar. Bogotá.
Nueva doctrina
Teniendo en cuenta la brillante doctrina de un jurista expresidente de la República, producto de un chispazo relampagueante, y de que piensa en abstracto, como lo dijo una vez José Obdulio, hay que buscar un camino para reformar el código penal colombiano, para que delitos como interceptar teléfonos sin orden judicial o sobornar a empleados de las altas cortes, o colocar grabadoras debajo de las mesas cuando los magistrados estén sesionando, se tipifiquen como “bobaditas”, o en el mejor de los casos como “avispaditas”. Eso sí, con una aclaración: que se configurarán como “bobaditas”, o como “avispaditas”, o como delitos, dependiendo de quién lo haga.
Armando Riveira Molinares. Barranquilla.
Carta a Yamid Amat por un aviso
El concesionario de El Espectador en la ciudad de Neiva ordenó para el día de hoy (lunes) un aviso publicitario pagado en el que abusivamente se utiliza su nombre, aunque mal escrito, para promocionar unos videos de corte religioso en internet.
Dicho aviso publicitario, publicado en la página 40 del periódico impreso, no debió haber sido autorizado sin su visto bueno previo para el uso de su nombre.
Lamento cualquier inconveniente que esta utilización abusiva de su nombre pueda haberle causado y reforzaremos los controles para evitar que algo así pueda volver a ocurrir en el futuro.Mil disculpas.
Fidel Cano Correa. Director.
Envíe sus cartas a lector@elespectador.com