Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El hampa no duerme y se mantiene en el objetivo demoníaco de pensar diariamente cómo montarles trampas y urdimbres a los ciudadanos para despojarlos de sus bienes y pertenencias.
En estos días, las autoridades descubrieron una red integrada por 39 seres humanos, perdidos y en estado de postración inmoral, que usaban once falsos concesionarios para estafar a propietarios de vehículos de alta gama con el señuelo de comprarles a precios por encima del mercado, en alto porcentaje, y al estricto contado, “uno tras otro”. A los vendedores, por razón de la avaricia, les gustaba tanto el negocio que firmaban el traspaso abierto sin haber recibido el dinero. Dicen las autoridades que son más de tres mil los damnificados: todos ellos muy inocentes, pues estaban haciendo negocios con cualquier aparecido en el ramo de compra-venta de automóviles.
En estos días fungí de «corredor» en la venta de un automóvil de un familiar. Desde el primer momento de indagación sentí que estaba en el sitio indicado, por la calidad de las personas que me atendieron, desde el portero-vigilante. El asesor del posible negocio de venta, todo un ser humano con el espíritu de los asesores-consultores del sector bancario: todo un príncipe. El negocio se llevó a cabo con toda la puntualidad y seriedad. Todo ello sucedió en Autogalias de Suba, frente a la estación 21 Ángeles de Transmilenio.
Todo un oasis dentro de este desierto de inseguridad apabullante que se expuso al comienzo de la nota ciudadana.
Son testimonios que hay que dejarle a la comunidad, para frenar en el futuro los crecientes delitos que se suceden en las transacciones de vehículos, que muchos malandrines están causando a multitud de ciudadanos que, por no investigar con juicio y tino, se acercan a cualquier compra-venta de automóviles, las que no tienen tradición o confiabilidad.
Deben saber que precios por encima del mercado es desde ese momento una fatídica señal de que viene en camino una estafa. Es de comentar que la malhadada red descubierta operaba en Bogotá, Cali, Medellín y Villavicencio. Son muchos los vendedores que esperan el pago del vehículo «vendido». La Policía recomienda no hacer traspasos abiertos y no entregar el vehículo sin haber recibido el pago o la garantía.
Rogelio Vallejo. Bogotá.
Envíe sus cartas a lector@elespectador.com.