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Ortografía y Reficar en las cartas de hoy
Monosílabos
Como suscriptor de El Espectador sigo con interés las distintas secciones del periódico, en particular las caricaturas, por su creatividad y su urticante sentido crítico. En los últimos días he visto en los mensajes escritos que acompañan los monos el uso incorrecto de algunos monosílabos; como El Espectador es ayuda pedagógica en colegios y universidades, ese tipo de errores crean confusión en los estudiantes. Hace ya tiempo que la Academia de la Lengua instituyó que “los monosílabos son agudos sin tilde”, excepto los que llevan “tilde diacrítica”, en razón de la doble función gramatical, verbigracia: de (preposición) dé (verbo), te (pronombre) té (infusión)… Monosílabos como fe, fue, fui, di, vio, dio, Dios, Luis, Juan… en ningún caso llevan tilde; río es bisílabo para significar “curso de agua”, y es monosílabo —rió— para el pasado de reír. Es hasta divertida la consulta de estas minucias gramaticales.
Donaldo Mendoza. Popayán.
El escándalo de Reficar
En pasada nota publicada en Cartas de los Lectores de El Espectador (02/10/15) me refería al bajonazo que ha tenido el barril de petróleo en nuestro país y hacía referencia a la nueva refinería que se construyó en Cartagena.
Lo que no sabía la opinión pública era que, detrás de esas enormes y sofisticadas instalaciones, se escondía un manejo sumamente doloso, donde participaron altos funcionarios colombianos y los directivos de la empresa multinacional que se comprometió a hacer el trabajo.
Son más de US$ 4.000 millones que andan volando, y todavía no sabemos a qué bolsillos fueron a parar.
¡Ojalá que la justicia de este país descubra a los culpables y ese dinero embolatado no ponga pies en polvorosa y, para desgracia de Colombia, no lo volvamos a ver!
Luis Castellanos García. Bogotá.
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