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El ejemplo de los deportistas
Excelente lección nos están dando los deportistas colombianos. Imaginémonos que la rama judicial y los políticos siguieran lo logrado por el pesista Óscar Figueroa, quien, lesionada su columna vertebral y reparada a conciencia por un galeno, logró el podio como uno de los mejores en la rama. Qué tal que los contratistas del Estado siguieran los pasos de Mariana, Nairo y Chaves, quienes, con perseverancia y esfuerzo, obtuvieron los triunfos y lograron ser los mejores con transparencia y dedicación. Si, imitando a James y a Baca, los sectores de la salud y de educación metieran goles de eficiencia y calidad y que Colombia, combatiendo la corrupción, diera el gran salto al progreso como nos tiene acostumbrados Caterine Ibargüen.
Sobre una columna
En su columna del 12 de septiembre de 2016, “Un presidente sin controles es un dictador”, Darío Acevedo hace afirmaciones que es bueno no dejar sin respuesta:
1. El procurador no “fue sacado a sombrerazos”. Lo fue porque su reelección violó el artículo 126 de la Constitución, que ataca el clientelismo, que ejerció en consonancia con fuerzas parlamentarias y de la Corte Suprema de Justicia.
2. Con la salida del procurador no hacemos “rumba los aliados y complotados en torno al apoyo del Acuerdo Final Gobierno-Farc”, sino los que queremos que Colombia tenga una mejor democracia, un cambio histórico y se respeten los derechos de la comunidad LGTB, los derechos al aborto de acuerdo con la Corte Constitucional y la objeción de conciencia contra el servicio militar obligatorio.
El columnista Acevedo Cardona puede seguir engañándose y engañando a muchos uribistas, pero no a todo el mundo. Desde luego, puede seguir ejerciendo su concepción ultraconservadora.
El paro del Eln
Ahora vemos que el Eln está obligando a la población de varios departamentos a un paro armado. Este tipo de cosas corresponde ya a lo que podemos llamar la equivalencia de la defensa propia. ¿Va el Gobierno a decirles a los pobladores de esas regiones amenazadas que tranquilos, que salgan a trabajar, que no hagan caso al Eln, para después saber que ese grupo tomó represalias con la gente? Creo que, si el Gobierno decide apoyar a la población, como además es su sagrado deber, tiene que decidir también derrotar al Eln, pero desde ya, antes de las represalias.
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