Tres cartas de los lectores

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Algo mágico

Me encontré sentado en la mesa con una combinación ideológica bien extraña: mis dos tíos, uribistas a morir; mi papá, de izquierda blanda; mi mamá, apolítica y escéptica a morir; y yo, ubicado en ese centro que a veces siento que no existe. El motivo era el cambio de año.

Lo curioso es que estuve, durante varias semanas, teniéndole miedo al encuentro. ¿Nos íbamos a agarrar a pelear? ¿Iba a tener que soportar la homofobia solapada de unos y las críticas mordaces de otros? ¿Y la comida? ¿Alguien puede pensar en la comida?

Para mi sorpresa, ocurrió todo lo contrario.

Estuvimos felices, nos hicimos chistes, hablamos por encima de política, pero nos concentramos en nuestros sueños y retos. Se viene un año difícil para la familia y eso, supongo, nos unió. Ah, y también comimos muy sabroso. Alguien sí pensó en la comida.

A riesgo de hacer la reflexión más obvia, creo que todos deberíamos siempre intentar recordar que estamos en la misma gran familia. Aunque pensemos distinto.

David Sánchez, Popayán.

Sobre Carlos Sánchez Jaramillo

Con aroma de café despedimos a un ícono colombiano. No solo los caficultores en Colombia están tristes por la partida de Carlos Sánchez Jaramillo a sus 83 años, sino todo un país. Fue Juan Valdez durante 37 años al lado de su mula Conchita, el símbolo del café colombiano en el mundo. Nació en Fredonia, Antioquia, y murió en Medellín. Juan Valdez nació en 1959 y lo interpretó el cubano José Duval. Desde 1969 hasta el 2006 Sánchez lo inmortalizó en el mundo. Actuó en la película Todopoderoso, donde el actor Jim Carrey, quien interpreta a Dios, anhela una taza de café humeante y el milagro se da con Valdez, al aparecer cumpliendo el deseo con el suave aroma de nuestro café. Gratitud para este hombre sencillo y grande a quien los campesinos tenían como un amigo más. En la actualidad Carlos Castañeda es nuestro Juan Valdez.

Helena Manrique Romero.

Sobre el nombramiento de Claudia Ortiz

Definitivamente al presidente Duque no hay quien le gane en hacer de los actos de gobierno un chiste, aunque sea amargo y nadie ría; el nombramiento de la señora Claudia Ortiz se lleva el premio a la más amarga inocentada del 2018. Ay, de quienes deberán sufrir a este personaje.

M. Cristina Quiroga, Cali.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido