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Un acierto

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Nada más acertado que la aprobación en tercer debate del proyecto de reforma a la justicia, en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes, aprobando la eliminación de las facultades electorales de las Altas Cortes.

La elección del procurador, contralor y registrador por parte del Congreso, y de otros altos dignatarios como defensor del pueblo y fiscal, es una actividad puramente política, propia de un estamento político y representante del pueblo soberano como el Congreso.

La tarea de administrar pronta y cumplida justicia es de los magistrados y jueces; por tanto, esa tarea política, que muchos sinsabores y resquemores ha dejado a lo largo de la historia de nuestro país, debía eliminarse de ese rango. Es sin duda un acierto del Gobierno o de los congresistas, pero es un gran acierto que los magistrados deben aceptar sin lamentaciones y, por el contrario, con gratitud. Les han quitado una función electoral que NO es propia de sus funciones.

Jhon Barce. Bogotá.

Acomodados

No salgo de mi asombro con el acomodo de nuestra dirigencia del fútbol, a la que poco parece importarle lo que los deportistas logran en los campos de juego y todo quieren decidirlo en los escritorios y de manera acomodada para ponerle una vela a Dios y otra al diablo. Siempre me pareció exagerada la decisión hace un par de años de enviar a la categoría B al Deportivo Pasto al quitarle los puntos por un objeto que se lanzó desde la tribuna y golpeó a un juez de línea, pero si la ley era esa, aunque dura, había que respetarla. Luego, en un caso idéntico al que ahora se ha dirimido, en un partido del Cartagena con el Nacional se le quitaron los puntos al uno y se le dieron al otro. ¿Cómo así, entonces, que ahora deciden que el empate que al final del primer tiempo llevaban el Chicó y el Júnior lo decidan como marcador final pero con la insólita repartición de un punto al visitante y ninguno al local. Y eso luego de que hace unas semanas le quitan los puntos al Quindío pero no se los dan al Nacional. Qué acomodos tan vergonzosos. Que nos digan de una vez por todas a los aficionados que el fútbol colombiano ya no es más que un juego de mesa en el que lo deportivo no cuenta. Así nos ahorramos ese gasto en boletas para ir al estadio y nos dedicamos a ver por televisión fútbol de otros lares que, además, hay mucho y muy bueno para ver.

Federico Cárdenas. Manizales.

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