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Recibimos una carta de la presidenta de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva.
Una entrevista y los cirujanos plásticos
Hago referencia a la entrevista titulada “‘Detrás de la garrotera entre cirujanos plásticos hay un negocio’: Lady Noriega”, (El Espectador, 05/29/16), en la cual la señora Lady Noriega conceptúa —desconocemos en qué condición disciplinar o especializada— en relación con el papel que la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva-SCCP, ejerce como organización científica y gremial de los cirujanos plásticos idóneamente formados, referente a distintas temáticas.
Sea lo primero reiterar que la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva- SCCP es una organización gremial de carácter científico, que cuenta con personería jurídica emanada del Ministerio de Justicia y del Derecho y que fue constituida hace 60 años en el espíritu de propender por la excelencia en el ejercicio de la especialidad. El interés de la SCCP responde a su objeto misional y se concentra en agremiar médicos debidamente especializados en cirugía plástica estética y reconstructiva. En la actualidad la SCCP cuenta con más de 700 miembros, que quizás podría ser una cifra que corresponda al 90% de los cirujanos plásticos debidamente certificados del país, siendo la SCCP consciente de que —como bien lo ha transmitido a la opinión pública en cientos de oportunidades— existen cirujanos plásticos adecuadamente especializados, que no forman parte de esta agremiación.
En cumplimiento del objeto misional de la SCCP, nos ocupa la salud pública, la salud y la vida de las personas que se someten, en Colombia, a procedimientos quirúrgicos y no quirúrgicos con fines estéticos. Como lo hemos dicho muchas veces y en innumerables escenarios, todo procedimiento quirúrgico y no quirúrgico con fines estéticos puede tener complicaciones e incluso puede acarrear la muerte, pero estas complicaciones pueden ser disminuidas si se disminuyen los riesgos.
Es importante contar con la preparación académica adecuada por parte del especialista que practica el procedimiento dado que el ejercicio de la cirugía plástica, al igual que el ejercicio de cualquier otra especialidad médico quirúrgica, requiere de una formación y una preparación académica de dedicación exclusiva de al menos cuatro años, pues se trata de la salud, de la vida de cada paciente y no de un tema de suerte…
Hemos estado trabajando con otras especialidades con competencias en cirugía plástica, es decir, en cuyo ejercicio se incluyen procedimientos quirúrgicos y no quirúrgicos con fines estéticos, para, de forma mancomunada, establecer parámetros legales que permitan defender la salud de los pacientes que acceden a procedimientos médicos y quirúrgicos con fines estéticos. Estas asociaciones son: Asociación Colombiana de Otorrinolarinqología, Sociedad Colombiana de Oftalmología, Academia de Cirugía Plástica Reconstructiva y Estética, Asociación Colombiana de Dermatología, Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Facial y Rinología y Colegio Colombiano de Medicina Estética.
Lo anterior evidencia que no estamos hablando de crear un “monopolio” —como muchos han querido calificar la campaña en beneficio de la Salud Pública— para la práctica de este tipo de procedimientos, sino que, por el contrario, nuestra intención es que sea el Estado quien, sobre la base de la calidad académica y formativa, disminuya el riesgo de las personas que se someten a procedimientos plásticos estéticos.
No hemos instaurado disputa alguna con organización gremial o asociación profesional y en momento alguno hemos calificado con título o condición particular a alguna de las organizaciones existentes en nuestro país, entre otras cosas porque no es nuestra atribución. Le corresponden al Estado una serie de funciones relacionadas con la Educación y la Salud, la Inspección Vigilancia y Control, la Habilitación, la certificación, la convalidación, como también le corresponde tutelar los derechos fundamentales a la vida y a la salud de cada ciudadano colombiano y de cada ciudadano extranjero que esté en nuestro país.
Nuestra tarea como organización científica, gremial, ha sido y seguirá siendo siempre, adelantar campañas de orientación a la comunidad en pro del cuidado de la Salud y de la Vida de los ciudadanos y en ese orden de ideas defenderá la posición de que los profesionales médicos ejerzan la especialidad con las competencias académicas adecuadas para que esto ayude a minimizar riesgos, al igual que, si un paciente ha de intervenirse en una cirugía a corazón abierto, o de un tumor cerebral desearía que quien lo opere tenga una adecuada preparación académica.
La SCCP seguirá siendo enfática en afirmar que cualquier procedimiento quirúrgico o no quirúrgico tiene riesgos, que es imposible hablar de garantías y de resultados en cuanto a cirugía plástica estética se refiere y que una eventualidad, un evento adverso, una complicación, puede sucederle a cualquier especialista y a cualquier paciente.
Con el desafortunado artículo, con la entrevista publicada en El Espectador, la SCCP y sus miembros ven vulnerados distintos derechos que rayan con lo penal por tratarse de acusaciones muy graves. Al parecer la entrevistada está defendiendo sus intereses, formulando una serie de afirmaciones y conceptos sin ser ella fuente autorizada de información en la materia objeto de la polémica.
Así las cosas, y sin la publicación de la posición oficial de la SCCP frente al tema, en este espacio de la entrevista a la Sra Noriega, sin el equilibrio de “versiones”, El Espectador pareciera prestarse para desorientar a la opinión pública y permitir la desviación de la atención sobre lo verdaderamente importante.
Si bien es cierto que en Colombia hay libertad de prensa —¡y qué bueno que la haya!— también lo es que la prensa no puede ser libre si vulnera los derechos de otros… Bien dicen los expertos en la materia: La libre expresión también tiene límites… Esta publicación vulnera el derecho al buen nombre que tiene nuestra organización médicocientífica y, desde luego, el derecho al buen nombre de quienes hacemos parte de ella.
Esperamos que la decisión de ustedes frente a esta comunicación sea equitativa y en tal virtud, solicitamos poder responder a las acusaciones hechas en un espacio similar en importancia y tamaño, a través de una entrevista —con el mismo impacto ante la opinión pública, con el fin de orientar a la comunidad y de defender nuestro buen nombre.
Uno de los principios del periodismo ético es oír a las dos partes y más aún cuando se trata de estos “enfrentamientos” y por ser una “denuncia” (y además de alto calibre) bien procede aplicar el principio de imparcialidad y en El Espectador mostraron, presentaron a la opinión pública, una sola cara de la noticia. Por eso, respetuosamente elevamos nuestra solicitud…
Ahora bien, si el tema central de la entrevista era el procedimiento que le fue practicado a la entrevistada, se trataría de algo anecdótico. Desde luego importante, muy importante, pero anecdótico. Aquí, al parecer, lo anecdótico es superado por el contenido de las acusaciones y las calificaciones que hace la entrevistada y por la dirección que hace el periodista a la entrevista.
Además, ante afirmaciones tan serias como las que hace la entrevistada, faltando a la verdad, como por ejemplo: “Y te voy a traer una circunstancia que acaba de ocurrir: esta semana a la presidenta de la Sociedad de Cirujanos Plásticos de Colombia, que tiene clínica en Cali, se le murió una paciente”, consideramos que era fundamental, por la responsabilidad que tiene el medio al publicar tal afirmación, haber consultado la veracidad o no de tal aseveración, con la fuente directa, y haber publicado su versión.
De igual manera sucede con la publicación en elespectador.com : Denuncian compra de pruebas para cerrar clínica, con fecha 30 de mayo de 2016, que dice: “Con audios, pretenden demostrar que la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica de Antioquia compra pruebas falsas para sellar clínica estética”. Falta a la verdad El Espectador diciendo que las pruebas son falsas. En el mismo orden de ideas, si bien es cierto que El Espectador deja en claro que está recogiendo la información emitida por Caracol Noticias: “En audios revelados por Noticias Caracol, se escucha al presidente de la Sociedad Colombiana de Cirugía plástica de Antioquia, Luis Botero Gutiérrez, hablando con un testigo sobre las supuestas pruebas, en la que asegura ‘voy a la junta y les digo, me llegó un anónimo en el cual hay todas las pruebas para cerrar Quirustetic, me imagino ¿Cuánto vale eso? Y yo le digo a la junta: ¿aprueban o no aprueban?’”, también lo es que El Espectador consiente que se trata de una compra de pruebas falsas, al hacer la aseveración en el titular , sin exponer en la misma noticia o en noticia similar la versión de la SCCP, dando espacio, permitiendo así, poner en entredicho el buen nombre de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva, SCCP.
Vistas las cosas de esa manera pareciera que no se trata de una casualidad de noticias sino al parecer de un trabajo importante de desprestigio, con objetivos claros, adelantado por terceras personas en los medios de comunicación que, al parecer, solamente se limitan a publicar una de las dos versiones de la noticia o de las noticias, faltando a la imparcialidad y a la objetividad de las que debería hacer gala el periodismo, sobre todo de tan prestigioso medio de comunicación que debería, como lo hiciese don Guillermo Cano, dar la vida por la verdad y por la noticia, como bien lo dicen quienes tuvieron la fortuna de conocerlo a fondo.
Con respeto e invitando a la reflexión sobre el tema objeto de esta misiva, me permito citar sabias frases de Don Guillermo Cano: “Solo la independencia, el carácter, la objetividad y el buen criterio del periodista y de los medios, pueden vencer estas tormentas terribles en el nuevo mundo amenazado por todas partes de la libre información”. (Guillermo Cano Isaza, El Espectador, agosto de 1984) / “hay que decir las cosas cuando todavía es posible decirlas, y cuando ya no se puedan decir, habrá que seguir diciéndolas por más adversas y peligrosas que sean las circunstancias creadas para impedir que se digan”. (Guillermo Cano. Discurso en la entrega del Premio Simón Bolívar a Gabriel Cano./Cátedra Guillermo Gano-Universidad Pontificia Bolivariana/ Por Javier Darío Restrepo/Medellín, marzo 9 de 2007 / Guillermo Cano: El periodismo como misión.
Lina Triana, MD. Presidenta, Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva.
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