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Quiero agradecer a El Espectador el reportaje que se me ha hecho en el día de ayer y destacar la bien elaborada síntesis de la conversación que tuve con el señor reportero.
Sin embargo, les solicito, muy comedidamente, que para evitar malos entendidos se aclare que las entrevistas no tuvieron lugar en la sede del Partido Comunista francés, lugar que no conozco ni me consta que ellos frecuentaran, sino en las oficinas universitarias de los profesores Althusser y Poulantzas, y para el caso de Julio Cortázar, cuyo centenario de nacimiento conmemoramos este año, en un café en el que departíamos con un común amigo argentino que trabajaba en France Press.
Álvaro Tirado Mejía. Bogotá.
– Lo que dijo la excontralora
Qué bueno es escuchar, de personas como la doctora Sandra Morelli, la verdad que casi todos conocemos. Seguramente que muchos dirán que la doctora miente. En Colombia les creen, especialmente quienes deben aplicar justicia, a los falsos testigos, a los exparas y exguerrilleros, más que a las personas serias como la excontralora. Nos educan para que les creamos a quienes elegimos. Dijo la excontralora, en la entrevista a Vicky, otra verdad de a puño. Es lo que enseña Maquiavelo a quienes manipulan la democracia… ¿Desconoce alguno de quiénes se trata? ¿Será por eso que tantas personas consiguen trabajo y tantas más salen de la pobreza? Lo dice el DANE, aunque el presidente se le adelante a duplicar la información y los medios, como buenos “chiveros”, den lora.
Gustavo Idárraga C. Medellín.
– Los caballos de Cartagena
Hagan algo para ablandarle la cabeza a Dionisio Vélez, el esclavista de Cartagena. San Pedro Claver perdió su tiempo. Primero, cuando los españoles no habían traído los caballos, los esclavistas se la montaron a los negros y a los indios. Los pusieron de animales de carga. Cuando llegaron los caballos, soltaron a los negros y a los indios y se la montaron a los caballos. Y llegaron los carros, los viejos románticos y los nuevos de lujo, y a este bárbaro se le metió en la cabeza que esos pobres animales no pueden ser liberados para que su trabajo lo asuman los carros antiguos debidamente reparados. Hagan algo. Saquen un informe sobre los caballos de Cartagena. Pongan en ridículo a este esclavista.
María Eulalia Gómez. Cartagena.
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