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Se discute acerca de la reproducción sexual de los menores con retardo mental (El Espectador, editorial “¿La salida?”, marzo 19). Conviene que en ella entremos también los padres. Nosotros conocemos algunas dimensiones del problema y aplaudimos, por tanto, esta solución. Con esta actuación, la Constitucional se ha puesto a la altura de las mentalidades civilistas más adelantadas de la época. No tenemos duda de que haber actuado de esta forman con nuestro próximo, constituyó un alivio para todos en casa. Y, más allá, significó tomar un seguro para que pueda continuar creciendo como persona en medio de esta sociedad perversamente discriminante a nombre del cristianísimo “amor al prójimo”. A partir del momento en que el acto de control reproductivo fue ejecutado con la ayuda de probos profesionales, las perspectivas de actividad social y profesional de nuestra personita se abrieron sin límites. ¡Felicitaciones a la alta magistratura!
Bernardo Congote. Bogotá.
Un recuerdo de la ‘Nena’ Cano
Guardo un muy lindo recuerdo de la Nena Cano, a propósito de su fallecimiento esta semana. Cuando estábamos en sexto de bachillerato en el Gimnasio Moderno, con mi compañero Diego Trujillo nos pasamos un día por encima de la reja de su colegio, el Gimnasio de Nuestra Señora, para visitar a unas amigas. Cuando regresamos al colegio, el ‘Prof’ (Ernesto Bein) nos estaba esperando. Nos llevó a su oficina y después de una charla muy amena sobre los amores intrépidos nos dijo que la propia Nena Cano le había pedido que nos expulsara del colegio. Nos devolvimos a pedirle disculpas a la Nena, y ese gesto le pareció lo más caballeroso del mundo. Nos invitó a tomar onces. Nos mostró todo el colegio. Charlamos y nos reímos por más de una hora. Luego llamó al ‘Prof’ a decirle que éramos encantadores y que no nos fuera a expulsar.
Felipe Noguera. Bogotá.
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