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La verdad es que no sólo los poetas sino en general son pocos los artistas que pueden ganarse la vida de su trabajo. No se habla aquí de los de gran éxito sino de los del montón, que al lado de la práctica de su arte tienen que apelar a profesiones más prosaicas para ganar el pan de cada día. Por ejemplo, en Colombia, el eximio Guillermo Valencia derivó su sustento de la política, a León de Greiff le tocó ser empleado público y Ciro Mendía fue experto en estadística. Silva fue comerciante fallido y el mismo Rafael Pombo se tuvo que dedicar a otros menesteres para subsistir. Pero esto no es sólo en Colombia: la antiquísima y discutida Safo, aparte de sus devaneos con amigas, fue maestra de escuela; Goethe fue abogado y Keats era cirujano. Los grandes poetas franceses como Baudelaire, Rimbaud y Mallarmé nunca recibieron un centavo por sus poemas y vivían principalmente de la ayuda de sus amigos. Como se ve por estos ejemplos, la respuesta a la pregunta del amigo es que los poetas tienen que ganarse la vida con todo menos con poesía.
El anillo de compromiso
Como estoy a punto de comprometerme para casarme, me es urgente la respuesta a la siguiente pregunta, que se origina en mis limitados recursos económicos. ¿Cuánto es lo que debe gastarse en el anillo de compromiso? (NOVIO EN APUROS, Bogotá)
La curiosa pregunta del afanado colaborador sugiere que sus recursos para comprar el tal anillo no son excesivos y debería contestarse con que debe gastar lo que pueda o lo que el tamaño de su amor aconseje, pero infortunadamente en esto de los anillos de compromiso hay una serie de tradiciones parecidas las del ridículo uniforme de novia, que arruinan a las familias de las novias o el vestido de primera comunión, donde mientras más pobre sea la persona, más lúcido parece ser y muchos novios y novias se sienten que no han celebrado un matrimonio legal si no han gastado una fortuna en el anillo de compromiso. Los expertos dicen que en éste se debe gastar el sueldo de dos meses, pero es opinión que hay que recibir con un grano de sal porque la dan son los que venden anillos de compromiso. Por tanto, y volviendo al principio, el consejo sabio es gastar lo que se puede permitir, ya que lo que en último es una piedra engarzada, no merece una inversión tan excesiva.
E-mail: manueldr@etb.net.co