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¡Respeten a Mockus!

“CAÍ EN DESGRACIA” CON LA PERIOdista Cecilia Orozco por preguntar a Antanas Mockus si extraditaría a Álvaro Uribe.

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Como profesor de ciencia política quise hacer un ejercicio con el fin de establecer si el candidato tenía la claridad para aplicar los principios del Estado de Derecho, al tiempo que el criterio político que le permitiera enfrentar la compleja situación que hipotéticamente se le propuso.

En las decisiones de gobierno no basta la aplicación matemática de los principios generales; por eso se le planteó un dilema en el cual su respuesta debía enmarcarse en “la legalidad democrática”, al tiempo que en su visión del bombardeo contra Raúl Reyes.

Si contestaba basado exclusivamente en el precepto de que quien vulnera la ley debe ser sancionado y al ser violatorio del Derecho Internacional el bombardeo (en concepto de Mockus), lo obvio sería lo que señaló: extraditaría a Uribe. Pero esa postura sería diferente si tuviera claro que la ‘Operación Fénix’ se realizó en legítima defensa de Colombia, ante los permanentes ataques de la Farc organizados desde territorio ecuatoriano, bajo la protección de altos funcionarios de ese país.

Así las cosas, Mockus indicó: “Sí, lo extraditaría”. Posteriormente, cuando pedagógicamente se le explicó que era una decisión discrecional del Presidente, tan sólo matizó: “Preferiría no extraditarlo”. Nunca rechazó de plano la extradición de Uribe.

Ante la sorpresiva afirmación, algunos salieron a denunciar que era una maniobra de propaganda sucia y que Mockus había caído en una emboscada, había sido manipulado, engañado y que se aprovecharon de su honestidad para sacarle dicha respuesta. Mejor dicho, le metieron los dedos en la boca.

Mi estimada Cecilia Orozco, por ejemplo, aseveró que “fue inducido a terminar afirmando lo que no deseaba”. Lo cierto es que el candidato al reconocer que se “equivocó” confirmó que en efecto dijo lo que dijo. Añadió que eso le había pasado por “ir mal desayunado”. ¡No me quiero imaginar que lo cojan Chávez y las Farc mal almorzado! ¡Dios nos ampare!

Flaco favor le hacen. Nadie quiere un presidente que se deje manipular, que sea inducido a hablar y actuar en contra de sus deseos, menos alguien de fácil engaño. Terminan mostrando a Mockus bobito, medio caído del zarzo, incapaz e ingenuo.

¡Respeten a Mockus! No es estúpido. Es un político ducho y de larga trayectoria. Contesta lo que piensa, cree y siente. Lo que explica que baje en las encuestas no es su sinceridad, como confesar que “admira algunos aspectos de Chávez”, sino el cálculo electoral y el consecuente cambio de posición que le imponen sus asesores, al mejor estilo de cualquier político tradicional.

Finalmente, Cecilia miente conscientemente al afirmar que mi presencia en los medios se debe a José Obdulio Gaviria. Escribo y participo en publicaciones y programas que no son precisamente uribistas. Ahora resulta que El Nuevo Herald, el periódico internacional más crítico con Uribe; Semana, la revista más dura con el Gobierno y Hora 20, que dirige Néstor Morales, están bajo el “poder omnímodo” de Gaviria. ¡Absurdo!

Entiendo que no me conozca por ser de la vieja guardia, pero no le hace ningún favor a Mockus rebajarlo como lo hace en su columna, menos ser un instrumento de propaganda negra para desprestigiar a quienes no comparten sus opiniones.

* Réplica a columna de Cecilia Orozco, “Triunfo sucio”, del 12 de mayo de 2010.

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