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Un mal momento para bajar la tasa

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El martes 19 de diciembre, la Junta Directiva del Banco de la República anunció que bajaría la tasa de interés de referencia al 13 %; es decir, hubo una reducción de 25 puntos básicos respecto a la que estaba vigente desde junio, cuando alcanzó su pico en 13,25 %.

Si bien algunos de los gremios más importantes del país ven con beneplácito esta noticia —entre ellos Asobancaria y la ANDI—, no es cierto que los impulsores de la economía estuvieran pidiendo a gritos esta alza, pues hasta el momento no habido un comunicado conjunto del Consejo Gremial Nacional (CGN) al respecto.

Y tiene todo el sentido del mundo, pues si bien es cierto que a la mayoría de los gremios del CGN les conviene tener una tasa de interés alta, también es cierto que a ninguno de ellos —ni a los colombianos— les conviene una inflación al alza.

Comenzar a bajar la tasa de interés mientras la inflación anual —a noviembre— aún se encuentra por encima del 10 % (10,15 %) y se está negociando el salario mínimo no es buena idea si lo que se quiere lograr es llegar lo antes posible al rango meta de inflación, que se encuentra del 3 % al 4 % anual.

Las razones son muchas. Estimular la economía aun cuando faltan cerca de 10 días para acabarse diciembre —el mes en el que más se consume en el año— no es un buen camino para llegar al rango meta. Con este anuncio, las personas de a pie —como cualquiera de nosotros— entenderán que va a ser más barato usar la tarjeta de crédito y endeudarse en general, cuando la verdad es que sigue siendo costosísimo y un mayor consumo solo impulsa a precios más altos.

Por el otro lado, aún se desconoce de cuánto será el aumento del salario mínimo, una cifra que, de ser muy alta respecto al 10% esperado de la inflación en lo corrido de 2023, puede empeorar aún más el panorama de una recuperación veloz del rango meta de la inflación. Un mensaje que no es muy claro es el que ha dado la mesa de concertación, pues mientras las centrales obreras piden un aumento de 18 %, los empresarios no han revelado su apuesta por la “poca tecnicidad” que muestra la propuesta de los trabajadores. Además, con el Gobierno actual, que ya cedió varios puntos porcentuales por encima de la inflación con el alza del mínimo para 2023, es poco alentador pensar en el escenario que se avizora para 2024.

Costos de producción más altos —por cuenta del mínimo—; más dinero disponible para el gasto, lo que aumentará el consumo porque Colombia no ahorra; y un precio del dinero cada vez más bajo —si el emisor sigue en la senda de bajar tasas de interés—, solo da como resultado una inflación alta.

Recordemos que la inflación es el impuesto más regresivo, ya que golpea a los más pobres en la medida que son estos los que destinan un mayor porcentaje de su ingreso al consumo.

Juan Pablo Vargas Cuéllar Estudiante de maestría en Economía de la Universidad Javeriana.

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