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Sanos
Según un informe del Instituto Nacional de Salud al que tuvo acceso El Espectador, tanto doña Lina Moreno de Uribe como su marido, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, se sometieron recientemente a la prueba específica para determinar si estaban contagiados o no de COVID-19. Fue en el Hospital San Vicente de Paul de Rionegro, cuya sede queda muy cerca de su casa en Llanogrande. Ninguno de los dos había estado recientemente en el exterior ni había tenido contacto con personas que volvieran de un país con alto índice de contagios. Sin embargo, ambos declararon haber viajado a Montería y, en el caso del expresidente, también a Paipa. Pudieron respirar tranquilos: el resultado fue negativo para ambos.
Poco sueño
Aunque varias voces coinciden en que el presidente Iván Duque nunca ha dormido demasiado, unas 4 o 5 horas al día, personas cercanas a él aseguran que la pandemia del nuevo coronavirus ha afectado el tiempo de descanso del mandatario. “Desde que esto empezó casi no duerme, como mucho dos o tres horas y media”, comentó un congresista del Centro Democrático. Eso, por supuesto, también golpea de manera colateral a su equipo de trabajo, que está disponible prácticamente 24/7 para atender cualquier requerimiento para atender el brote del virus en el país. Dicen que por estos días el jefe de Estado se acuesta tan tarde y se levanta tan temprano, que en cualquier momento se encontrará con él mismo en los pasillos de Palacio.
¿Congreso virtual?
En la oficina jurídica de la Presidencia de la República ya está el borrador del decreto legislativo que habilitará la normatividad para que el Congreso pueda sesionar de manera virtual. El meollo del asunto, y que estudia Clara María González, secretaria jurídica del Gobierno nacional, es de qué manera se pueden garantizar todos los procedimientos de identificación de los congresistas para que no haya suplantaciones y se den todas las garantías al Legislativo y al país. Se debe encontrar un software que logre que la discusión y la votación sea lo más similar posible a como ocurre de manera presencial en el Capitolio. Esa es la razón por la que no está fijada una fecha para la expedición del acto administrativo. El tema ha generado discusión, pues hay quienes señalan que dichas sesiones virtuales serían inconstitucionales, pero una gran parte de los partidos en el Congreso considera que la Ley Quinta se puede interpretar y adaptar a las nuevas circunstancias.
Soldado advertido
La acusación que presentó la justicia estadounidense por “conspiración de narcoterrorismo”, contra el presidente venezolano, Nicolás Maduro; Diosdado Cabello, el segundo hombre más fuerte del chavismo; dos generales venezolanos en retiro, y los exlíderes de las Farc, Iván Márquez y Jesús Santrich, está llena de perlas. El indictment incluye una pequeña mención a Hugo Chávez: este, en 2005, le habría dicho a Maduro —entonces diputado de la Asamblea Nacional— que los jueces venezolanos ya no protegerían más a las Farc en territorio venezolano y que, por eso, debían ser expulsadas. Ese mismo año, Chávez dio por terminadas las relaciones entre Venezuela y la DEA.
Cinturón apretado
Incertidumbre es la palabra que define la situación de los 36 equipos de primera y segunda división del fútbol colombiano. La crisis económica, que se agravó por la suspensión de los torneos por el coronavirus, no ha hecho otra cosa que dividir aún más a los clubes grandes y tradicionales de los llamados chicos. Y ante la falta de los ingresos de las taquillas, no hay plata que alcance para cumplir con las obligaciones. La semana pasada la Federación Colombiana de Fútbol les giró a los equipos algo más de 16 mil millones de pesos producto de los excedentes de 2019, unos 370 millones para cada uno de los socios clase A y de a 146 millones para los clase B. “Con eso no pagamos ni un mes de nómina”, le dijo un directivo a El Espectador, y aseguró que “el presupuesto más bajito de un club de la Dimayor supera los $200 millones”.
En la misma moneda
Mientras la preocupación entre los dueños de los equipos es grande porque los cálculos más optimistas indican que no podrán volver a jugar antes de mayo, así sea a puerta cerrada, los futbolistas a quienes han recurrido algunos presidentes para pedirles solidaridad y que acepten rebajarse temporalmente los sueldos en este difícil momento, les han reclamado por no haberlos apoyado el año pasado, cuando los futbolistas asociados presentaron un pliego de peticiones laborales ante Dimayor.
Prisioneros
Las universidades del país están unidas y dispuestas a ayudar en una tragedia como la actual pandemia. Y dentro de ese ambiente creativo nos llamó la atención una investigación de la Universidad Nacional: una encuesta que evaluará ocho ejes temáticos para entender las actitudes y acciones individuales y colectivas de los colombianos durante el confinamiento por el COVID-19. Para buscar información se valdrán de estrategias analógicas de la teoría de juegos como “El dilema del prisionero”, situación en la que dos personas son detenidas por sospecha de robo. A falta de pruebas para condenarlas, la Policía decide interrogarlas de manera independiente. Si ninguna confiesa (cooperan entre sí) o las dos lo hacen, ambas serán sentenciadas. Si una sola lo hace, le ofrecerán salir libre de inmediato (beneficio individual), mientras que la otra será condenada a una pena de diez años. El estudio es liderado por el psicólogo Ricardo Tamayo y su equipo.
La partida
Hubo versiones de que la muerte del dramaturgo Santiago García, decano del teatro colombiano, fue a causa del coronavirus. Falso. Uno de sus allegados nos contó: “el maestro estaba atendido por una médica cuando partió. Fue un infarto. Ella ordenó llevarlo de urgencias y lo puso en la camilla de la ambulancia, pero era el momento de su partida a los 91 años”.