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Aún con la posibilidad latente de que Edgardo Maya Villazón aspire a la reelección —así no se haya inscrito ante la Corte Suprema ni ante el Consejo de Estado—, tal y como ocurre cada cuatro años, la elección del Procurador General de la Nación apunta a convertirse en un duro pulso político en el que miden fuerzas diferentes protagonistas —desde el Gobierno hasta la oposición, pasando por organizaciones no gubernamentales, la academia y otro tipo de entidades—. Por eso, bien se puede decir que, una vez cerradas las inscripciones en esas dos altas corporaciones judiciales y conocidos los nombres de quienes aspiran a ser ternados, esa pugna acaba de comenzar.
Corte Suprema y Consejo de Estado deberán entregar en próximos días sus escogidos. El otro de la terna lo escoge el Presidente de la República. Es allí, precisamente, donde los rumores hablan de la posible postulación reeleccionista de Maya Villazón, aunque en los pasillos del Capitolio se escucha también otra versión: la de que el actual secretario del Senado, Emilio Otero Dajud, sería la ficha de la Casa de Nariño. Se trata de un hombre curtido en el manejo de la cosa política como quiera que hoy ocupa uno de los cargos más influyentes del Legislativo, lo que le daría cierto consenso entre los mismos senadores encargados de la elección, entre octubre y noviembre.
Lo que queda claro es que en las listas de inscritos ante el Consejo de Estado y la Corte Suprema se palpa la pelea política de las diferentes vertientes interesadas en el cargo. Por ejemplo, con la inscripción ante la Corte del ex comisionado de Paz del gobierno de Andrés Pastrana, Camilo Gómez Alzate, se plantea un dilema en el Partido Conservador, pues bien es sabido que a su interior se da en estos momentos un choque entre dos alas: la que quiere que Pastrana sea el jefe de la colectividad y la que sigue las orientaciones del ex ministro Carlos Holguín, quien aspira a ser candidato presidencial por los azules en 2010 y ha propuesto el nombre del ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, como director del Partido.
Pero en la lista de los candidatos por la Corte para Procurador General hay otro nombre que llama la atención de los analistas, teniendo en cuenta la actual polarización existente entre el presidente Uribe y la justicia. Se trata de Rodrigo Villalba Mosquera, abogado huilense, ex gobernador de su departamento, ex alcalde de Neiva, ex congresista y ex ministro de Agricultura en la última etapa de Pastrana, quien es considerado una persona muy cercana al actual magistrado de ese mismo alto tribunal, Yesid Ramírez Bastidas, uno de los principales contradictores del Primer Mandatario. Para algunos, Villalba Mosquera tiene grandes posibilidades de ser el escogido.
En la lista de inscritos ante la Corte Suprema aparecen también Jesús María Carrillo Ballesteros, ex presidente del Consejo de Estado; Carlos Enrique Marín, ex magistrado del Consejo Superior de la Judicatura; Eduardo Gutiérrez Carrasquilla,
abogado litigante; Ana Feliz Romero Aranzazu; Luis Ángel Carmona Fitzgerald; Jesús María Carrillo Ballesteros; Mauricio Giraldo García; Miguel Antonio Roa Casteblanco; Mauricio Adolfo Luna Visbal, Ricardo Martínez Quintero y José Antonio Durán Ariza.
En lo que tiene que ver con los inscritos ante el Consejo de Estado, es claro que el Partido Liberal le apuesta duro al nombre del ex senador nariñense Darío Martínez Betancourt, una persona con prestigio en el Congreso y quien en un reciente diálogo con El Espectador había dicho que su postulación era impulsada, precisamente, por un grupo de senadores y representantes no sólo del liberalismo, sino también de otras vertientes políticas. Otro nombre con peso es el del ex magistrado del Consejo de Estado Alejandro Ordóñez Maldonado, hombre muy cercano al ex ministro Fernando Londoño Hoyos, opositor de la gestión de Maya Villazón.
Los otros aspirantes por el Consejo de Estado son Sigifredo Castro, asesor del Fondo de Vigilancia y Seguridad, y dos que también se inscribieron en la lista de la Corte: Ana Feliz Romero Aranzazu y José Antonio Durán Ariza.
Puestos los nombres sobre la mesa, queda esperar a que cada corporación —Consejo de Estado y Corte Suprema— tome sus respectivas decisiones y escojan sus candidatos. Los partidos están a la expectativa. Al fin y al cabo se trata de la Procuraduría General de la Nación, un organismo que defiende los intereses de la sociedad colombiana, supervigila la conducta de los servidores públicos y defiende el orden jurídico y los derechos fundamentales de la ciudadanía, pero que además cuenta con una nómina cercana a los 3.400 funcionarios, un verdadero ‘botín’, pensando en términos burocráticos.
La ex presidenta del Senado, Nancy Patricia Gutiérrez, reveló que mañana se llevará a cabo una reunión de Cambio Radical con el fin de revisar y analizar posturas frente a proyectos como la reforma política y a la justicia, en la que “muy seguramente” se tocará el tema de la elección del Procurador. “Tenemos que analizar con calma la terna que llegue al Congreso”, agregó.
Mientras tanto, por los lados del conservatismo se comienza a sentir el nerviosismo con la postulación de Camilo Gómez y la posibilidad de que Edgardo Maya sea ternado por el Presidente o por la misma Corte Suprema, que lo puede hacer si así lo consideran sus magistrados, aunque no se haya inscrito, “A mí me gusta el nombre de Camilo Gómez, pero hay que esperar la terna”, dijo el senador Manuel Ramiro Velásquez. Y los liberales, por su parte, claman garantías: “El origen político de la terna le debe ofrecer garantías a la oposición”, enfatizó el senador Juan Manuel Galán.