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A través de una carta, la bancada vallecaucana en el Congreso de la República le pidió al Ministerio de Transporte, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y la Aeronáutica Civil modificar, a través de un otrosí, el actual contrato de la concesión que opera el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, de Cali.
“Nuestro único interés es lograr el mejor aeropuerto posible para Cali. Esto se logra con un buen diálogo público privado acerca del aeropuerto que se necesita, determinando tiempos, inversiones y condiciones, así como la posición del Estado y sus agentes frente a la dirección y futuro del aeropuerto, enmarcado en una visión de desarrollo de la región”, señaló la representante Catalina Ortiz, de la Alianza Verde.
La petición de Ortiz fue que, en el futuro, la iniciativa de la próxima concesión sea pública en el marco de la ley de asociaciones público-privadas, teniendo en cuenta que la actual concesión expira dentro de dos años.
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“Se requiere que potenciales operadores concursen y pujen por el aeropuerto o grupo de aeropuertos para que se garantice de esta manera la mayor competencia posible. Observamos que, en el mecanismo actual de iniciativa privada, en el tiempo que lleva su implementación en Colombia, se limita mucho la participación de otros potenciales concesionarios”, dijo Ortiz.
El llamado de la bancada vallecaucana también fue al Comité Intergremial del Valle y de Buenaventura y a la Fundación para el Desarrollo Integral del Pacífico (FDI), para que hagan parte de la definición del futuro operador y la concesión.
El tema del aeropuerto de Cali estuvo presente el pasado mes de septiembre cuando se hizo en el Congreso el debate de control político sobre la situación del transporte aéreo en Colombia. En ese espacio, Ortiz expresó que una de las dificultades que se presenta por la no modificación del actual contrato de concesión es que no permite garantizar las condiciones de competencia que deje operar a otras aerolíneas diferentes de Latam y Avianca.
Puso de ejemplo que Viva Air, antes Viva Colombia, dejó de volar a Cali hace un año, lo que ha afectado las tarifas de tiquetes y el bolsillo de los ciudadanos. Según Ortiz, desde 2015 hasta la fecha, el aeropuerto de Cali fue el que mayor reducción de pasajeros presentó comparado con los de Cartagena, Barranquilla, Medellín o Bogotá.