
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Con los ánimos más tensionados que atemperados se reanuda hoy en La Habana (Cuba) el diálogo entre los delegados de paz del Ejecutivo y de las Farc, con el fin de avanzar en la discusión del segundo punto de la agenda, relacionado con la participación política. Esto después de la corta pausa que por primera vez hizo unilateralmente el grupo guerrillero y que terminó con el regreso a Bogotá de los delegados del Gobierno por orden presidencial. La molestia de las Farc estalló tras el anuncio del Ejecutivo de presentar al Congreso un proyecto de ley estatutaria para permitir que se realice un referendo el mismo día de las elecciones para refrendar los eventuales acuerdos a los que se llegue con las Farc. “Serán ustedes, los colombianos en general, quienes tendrán la última palabra sobre lo que acordemos en La Habana”, dijo ayer el presidente Juan Manuel Santos.
Las Farc han insistido en que debería ser una Asamblea Nacional Constituyente el mecanismo que refrende un eventual acuerdo de paz. El máximo comandante de las Farc, Rodrigo Londoño, alias Timoleón Jiménez, escribió que esa idea no se consultó con la guerrilla y que no sería raro que el presidente Juan Manuel Santos recurriera al proceso de paz para reelegirse. También fue más allá, revelando que “tal y como fue expuesto en una reunión informal a un grupo de voceros de las Farc en La Habana”, el Gobierno le ofreció a las Farc integrar un pequeño Congreso o cuerpo legislativo que tendría como encargo redactar los decretos que pongan en vigencia los eventuales acuerdos firmados en La Habana.
El referendo, de acuerdo con Timochenko, permitiría que el país vote si quiere o no darle “facultades extraordinarias al presidente para expedir decretos con fuerza de ley. Para lo cual el país debe votar sí o no a la conformación de un pequeño Congreso o cuerpo legislativo encargado de redactar los decretos. Ese Congreso estaría conformado por voceros de todos los partidos políticos y en él tendrá cabida una pequeña representación de las Farc”, dijo Timoleón, y agregó que ante esta propuesta las Farc “ plantearon un tiempo prudencial para pensar sobre ello y que, “sin embargo, el Gobierno, decidió arrancar con su idea sin esperar respuesta”.
Por su parte, el jefe del equipo del Gobierno, Humberto de La Calle, dijo el sábado que el diálogo no se ha roto y que “tras una evaluación se constató rigurosamente que las Farc han tomado la decisión de regresar el lunes a las 8:30 a.m. a la mesa de conversaciones para continuar normalmente con las deliberaciones”. El futuro del proceso de paz entra en una semana trascendental cuyas discusiones a puerta cerrada y frente a los micrófonos evidenciará si es posible llegar a acuerdos de fondo y forma o si las diferencias son irreconciliables.