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El superávit en la balanza comercial con Venezuela alcanza los US$1.815 millones a favor de Colombia, en lo que va corrido de los primeros ocho meses del año, y permite observar un crecimiento de las exportaciones a este país del 77% respecto al año anterior, mientras las importaciones decrecieron 0,4%. Se trata de un récord comercial en la historia de los dos países. Por eso, las palabras del presidente Chávez contra Uribe y los temores por el cierre de la frontera y la suspensión de relaciones comerciales, tornan el panorama cada vez más opaco y en medio de nubarrones.
El Ministro de Comercio, Luis Guillermo Plata, manifestó que en un escenario como ese, no sólo el equipo de gobierno debía observar otros mercados sino que los mismos empresarios y comerciantes tendrían que comenzar a mirar dónde llevar sus mercancías para mantener su ritmo comercial y sostener el buen momento económico por el que pasa Colombia.
De romperse completamente la relación, los US$5.500 millones proyectados para final de este año en cuanto a la balanza comercial binacional quedarían a la deriva y entre los más afectados estarían, según cifras del Mincomercio y Proexport, hasta agosto de este año, los segmentos de vehículos para el transporte de personas, carne de bovino y ganado bovino en pie, con ventas de US$338 millones, US$138 millones y US$107 millones, respectivamente.
Y el mismo freno tendría uno de los sectores que venían creciendo a ritmos acelerados: el del calzado, cuyas exportaciones crecieron en un 323% y alcanzan los US$11,9 millones. Un escenario que se repite además en nichos como el de la confitería y el agropecuario. Por el lado venezolano, dejarían de llegar al país productos como el propeno, hierro, aluminio, camiones, alambrón y lubricantes entre otros.
Los gremios no quieren pronunciarse al respecto, los funcionarios del Gobierno prefieren dejarle la pelota caliente al presidente Uribe y ya son varios los empresarios que advierten que resultaría ideal que los grupos económicos y de interés de ambos países pudieran dialogar entre sí, para tratar de que no todo quede reducido a las acciones que puedan emprender los dos mandatarios.