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¿Desaparecerán los partidos políticos?

Las formas alternas de organización política como los movimientos sociales sacuden los esquemas tradicionales. Una experta explica el fenómeno.

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El año 2011, el mundo fue testigo de una oleada de movimientos sociales, que masificando su mensaje a partir de las redes sociales, lograron influir en el orden geopolítico y la configuración del poder en cada país. Julie Massal, profesora del Instituto de Estudios Políticos y de Relaciones Internacionales (IEPRI) una de las investigadoras más reconocidas en el estudio de los movimientos sociales en la región, en entrevista con El Espectador, afirma que la presencia de movimientos sociales, no demuestra la existencia de un régimen democrático.

¿Qué es un movimiento social?

Existe un amplio debate, pero para caracterizar y definir que es un ‘movimiento social’ debemos señalar varios aspectos; la capacidad de plantear un proyecto alternativo de cambio político, social, cultural a un orden dominante y que este vaya más allá de algunos grupos particulares, aglutinando diversos elementos de la sociedad.

El segundo elemento se refiere al proceso de organización y a la capacidad del movimiento para superar una coyuntura, es decir, de realizar acciones colectivas puntuales para mantenerse en el tiempo, ese es otro elemento importante.

Más recientemente el debate se orienta no sólo a los aspectos mencionados anteriormente sino también repensar como dichos grupos se piensan las condiciones en que la sociedad ha sido fundada en su conjunto.

¿En qué se diferencia un partido político a un movimiento social?

Es una diferenciación importante de hacer, aunque algunos movimientos también se pueden orientar hacia la formación de un partido.

Pero la diferencia fundamental es que quienes los integran, a diferencia a los partidos, no son personas que se hubieran formado profesionalmente para integrar el movimiento, como si sucede en los partidos, sino que su militancia en los movimientos sociales se organiza en un contexto determinado, pero que no necesariamente adquiere un carácter profesional. Dicha militancia tiene que ser mantenida en acción.

¿La finalidad de un movimiento social es convertirse en partido político?

Ese tópico es un tema de debate que se adelanta dentro de los movimientos sociales actualmente. Si hablamos de Colombia, algunos se orientan hacia la formación de partidos o reclamaciones electorales puntuales, mientras que en otros contextos, los movimientos sociales trascienden mucho más en el tiempo, y han resistido a la tendencia de convertirse en partido. Entrar al sistema en tanto ‘partido’, les afectaría en su capacidad de proponer un proyecto contestatario al orden dominante. Ese es un gran dilema al interior de los movimientos sociales.

¿Cuál es la importancia de un movimiento social en una democracia?

Ese es otro eje de debate en la teorización de los movimientos sociales. Existen dos grandes posturas; una que los considera como favorables y propicios para la democracia, porque aportan al debate político y contestan el discurso oficial realizando nuevas propuestas, en este sentido enriquecen el debate de las ideas políticas y promueven campos de acción para que la ciudadanía participe del poder, y este no se quede en pocas manos.

Por otro lado existe otra visión según la cual, los movimientos sociales, muchas veces desestabilizan la democracia porque justamente no respetan las vías institucionales de acceso al poder ni de deliberación política, son dos visiones de los movimientos sociales muy diferenciadas.

En el libro, lo que trato de mostrar es que son un aporte para la democracia pero no se deben idealizar, porque muchas veces, los movimientos sociales caen en los mismos errores que ellos denuncian.

¿Cuál ha sido el impacto de la globalización y de las redes sociales en los movimientos sociales no sólo en la región, sino a nivel mundial?

En este tema hay que ser un poco prudentes, porque existe una especie de idealización. Lo hemos visto en el caso de las revueltas árabes, a las que se las llamo ‘Revolución Facebook’, ‘Revolución 2.0’, ya que se hizo mucho énfasis en la participación de los blogueros, quienes manejaban las nuevas tecnologías y tuvieron un rol fundamental en la difusión de los mensajes contestatarios.

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Sin embargo no hay que idealizarlos porque ese es tan sólo un aspecto de la movilización. La que se da en la calle es igual de importante. Creo que es necesario evidenciar cómo se vinculan estas dos formas de movilización, virtual y real, porque lo que se ha demostrado es que quienes manejan esas redes son personas que ya tienen una experiencia previa de militancia y de movilización.

¿Qué ha sucedido con los movimientos sociales en los últimos años en América Latina?

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Con la apertura hacia los gobiernos que vinieron luego de las dictaduras del Cono Sur, las personas pensaron que con las apuestas de democracia participativa se lograrían los cambios necesarios. Pero luego de una década, dichas esperanzas han sido muchas veces defraudadas, y vuelven a surgir sobre todo a partir del año 93 y 94, en boca de un nuevo ciclo de movimientos sociales en el marco de un nuevo período de movilización donde los actores, al no lograr las reivindicaciones que pedían, deciden volver a presionar sobre el poder para implementar los cambios.

¿Por qué un movimiento social no trasciende en sus propósitos ?

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Existen varios temas a desarrollar. Uno de ellos es la represión, la que ha sido muy drástica en países como Egipto y Siria. Con la misma se abre un tema de debate muy fuerte. La pregunta central sería hasta dónde la represión radicaliza la movilización y la extiende o por el contrario sí la finaliza, no existe una respuesta consensual, ya que depende del contexto y el país especifico.

En el caso de los países del Golfo la represión ha sido muy fuerte. Otro de los elementos para analizar es que, los gobiernos han sabido responder a las movilizaciones con reformas minimalistas en la constitución, entonces hay una especie de mezcla entre la represión y una respuesta minimalista a algunas de las reivindicaciones como el aumento del salario a unos sectores descontentos y una mezcla de clientelismo también podríamos decirlo así, para apagar la contestación.

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¿Cómo forma de organización política los movimientos sociales terminarán desplazando a los partidos políticos o continuarán conviviendo como formas de acción política?

Una de las expectativas que existió en los años noventa es que los movimientos sociales iban a remplazar a los partidos políticos como actores representativos de la sociedad civil, pero vemos que existe un enorme desencanto al respecto.

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No creo los movimientos sociales vayan a remplazar a los partidos porque cada uno tiene un rol distinto en la sociedad. No se puede suprimir a los partidos políticos en ese sentido.

Efectivamente el desencanto frente a los partidos tradicionales lleva a que existan nuevas formas de plantear la participación en el poder donde se exige renovación e innovación para pensar como representar a la sociedad y en ese sentido, los partidos políticos, se quedan cortos.

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¿Los movimientos sociales en la región son más fuertes que hace diez años o son más débiles?

Tomando el caso de Ecuador y Bolivia, diría que son más débiles, porque han sido víctimas de un cierto desencanto. Por ejemplo en el caso de los movimientos indígenas en el ecuador no logran movilizar a las personas como lo hacían hace diez o quince años, gracias a que su propuesta no tiene la credibilidad que tenía en ese momento. Diría que son un poco más débiles.

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¿Han perdido la legitimad porque han entrado en las lógicas de la institucionalización?

En el caso de países como Bolivia vemos como Evo Morales lanza muchas transformaciones que en la constitución puede sonar perfectas pero al llevarlas a la práctica institucional, es muy diferente. Dicho de otra manera, la representación de los indígenas en Bolivia no ha aumentado sustancialmente con esas reformas. Esto genera una serie de fricciones y de conflictos sociales con las bases que han llevado a Evo Morales al poder.

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La presencia de movimientos sociales en un país, ¿es un factor que indica la existencia de la democracia?

No necesariamente, porque existen movimientos sociales que luchan por sus reivindicaciones bajo dictaduras, entonces la presencia en sí de movimientos sociales, no es suficiente para afirmar que el régimen político sea democrático.

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Lo que sí se puede afirmar es que está diferenciación entre democracia y dictadura es cada vez más discutida y repensada porque lo que se evidenció en las revueltas árabes, es la existencia de muchos regímenes autoritarios que prohíben la posibilidad de organizarse sindicalmente y manifestarse, pero en otros aspectos respetan los mecanismos procedimentales básicos de la democracia como son las elecciones periódicas, entonces la conceptualización de la realidad a partir del concepto de democracia se vuelve mucho más compleja. Existen contextos híbridos.Es así como cada movimiento deberá adaptarse a la situación de su país.

¿Qué sucede en el caso colombiano?

En el país, el régimen es definido como democrático y respetuoso de las reglas de la democracia procedimental, etc, pero vemos como los movimientos sociales son criminalizados en el discurso.

¿Qué está sucediendo en Hong Kong?

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El conjunto de protestas que han sacudido sobre todo entre el 23 de septiembre y el 6 de octubre, en la Región Especial Administrativa que constituye Hong Kong (este es su estatus desde su regreso al dominio chino en 1997) se relaciona inicialmente con la definición del sistema de elección del jefe ejecutivo de la zona, que está en disputa.

China pretende controlar esta elección (prevista en 2017) y los oponentes reclaman un proceso más abierto transparente y autónomo.

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De lo que se trata es de definir que tanto Hong Kong tiene potestad para definir por sí mismo su proprio rumbo, o en otras palabras su grado de autonomía en la elaboración de sus políticas.

El cambio de sistema electoral es poco probable (la posición de China, aunque ha sido mesurada en la represión, es bastante firme en este sentido) y tan solo se han expresado, inicialmente, demandas relativamente restringidas en torno al sufragio universal. Luego se extendió la protesta en torno al lema de la democracia. Pero el cambio del sistema electoral no se vislumbra a corto plazo.

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