Publicidad

Elecciones marcarán el rumbo político de 2011

El Partido Liberal debe demostrar que ha recuperado su fuerza, y sólo podrá hacerlo con resultados electorales.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Santos podría capitalizar los triunfos políticos de Uribe al asumirlos como éxitos de la coalición de gobierno.

Será importante el juego de alianzas entre los partidos Conservador, la U, Cambio Radical y Liberal.

El año que viene será decisivo para medir las fuerzas políticas en el país, no sólo por los efectos que tendrán los resultados de la contienda electoral regional que se dará en octubre, sino por las implicaciones que ello tendrá para la subsistencia y el futuro del acuerdo de Unidad Nacional tal y como lo entendemos hoy. Se visualizará con mayor precisión el juego de alianzas y coaliciones que se darán entre la U, el Partido Conservador, el Liberal y Cambio Radical, lo cual en sí mismo será una prueba de fuego para Santos, puesto que medirá realmente su poder e influencia sobre las fuerzas políticas que hasta hoy lo han respaldado. Asimismo, se conocerá el verdadero impacto que tuvieron los escándalos por corrupción y la descomposición interna en el Polo Democrático; se evaluará qué tanta consistencia y peso propio tiene el proyecto político del Partido Verde, proyecto que tantas esperanzas despertó entre un significativo número de ciudadanos, y, finalmente, veremos qué papel seguirá desempeñando el PIN como comodín estratégico, pero vergonzante, dado el origen de sus militantes.

Si bien hoy la Unidad Nacional representa el 85% del espectro político en el Congrentos podría capitalizar los triunfos políticos de Uribe al asumirlos como éxitos de la coalición de gobierno.

Será importante el juego de alianzas entre los partidos Conservador, la U, Cambio Radical y Liberal.

El año que viene será decisivo para medir las fuerzas políticas en el país, no sólo por los efectos que tendrán los resultados de la contienda electoral regional que se dará en octubre, sino por las implicaciones que ello tendrá para la subsistencia y el futuro del acuerdo de Unidad Nacional tal y como lo entendemos hoy. Se visualizará con mayor precisión el juego de alianzas y coaliciones que se darán entre la U, el Partido Conservador, el Liberal y Cambio Radical, lo cual en sí mismo será una prueba de fuego para Santos, puesto que medirá realmente su poder e influencia sobre las fuerzas políticas que hasta hoy lo han respaldado. Asimismo, se conocerá el verdadero impacto que tuvieron los escándalos por corrupción y la descomposición interna en el Polo Democrático; se evaluará qué tanta consistencia y peso propio tiene el proyecto político del Partido Verde, proyecto que tantas esperanzas despertó entre un significativo número de ciudadanos, y, finalmente, veremos qué papel seguirá desempeñando el PIN como comodín estratégico, pero vergonzante, dado el origen de sus militantes.

Si bien hoy la Unidad Nacional representa el 85% del espectro político en el Congreso y su efectividad en términos de gobernabilidad ha arrojado un balance positivo en lo que tiene que ver con los resultados en la agenda legislativa, no sabemos qué camino tomarán las fuerzas políticas luego de las elecciones regionales. No hay que olvidar que en el Congreso están cursando reformas que afectan directamente los intereses partidistas regionales, como son, entre otras, los proyectos sobre regalías, régimen de tierras, ley de víctimas y, hacia el futuro, la reelección de alcaldes y gobernadores.

En este sentido hay dos situaciones puntuales que desempeñarán un papel decisivo para garantizar la continuidad fluida de la agenda de gobierno: el papel que desempeñará y cómo lo hará su antecesor Álvaro Uribe, y el impacto que tendrá la ola invernal tanto en materia presupuestal como política.

Si bien, hasta hace un mes el juego político regional estaba en manos del uribismo puro, el invierno se ha constituido en una variable que inesperadamente puede jugar en beneficio de Santos. Planeación Nacional señaló que las primeras obras que se adelantarán el próximo año serán las de reconstrucción de escuelas, vías, servicios públicos, hospitales, planes de agua y redes de energía. Así las cosas, el adecuado manejo de los recursos, al menos en su primera fase, se constituirán en una fuente de “clientelismo político positivo” para Santos.

No obstante que en gran parte del territorio nacional resulta innegable la influencia y la acogida que aún sigue teniendo el ex mandatario, habría que ver qué tan organizada está su maquinaria. Recordemos que en Colombia, como en cualquier democracia presidencialista, prevalece la célebre frase “a rey muerto, rey puesto”, particularmente en el caso de Uribe, donde su figura es más grande que la institucionalidad que lo cobija. En otras palabras, a Uribe se le estaría pasando la cuenta de cobro por no creer y no jugarle a armar un partido con vocación de poder a largo plazo y con estructuras sólidas.

Ahora bien, aquí entra el segundo punto de análisis: el juego de alianzas y coaliciones, donde si Santos juega bien sus cartas, puede salir ganador con cara o con sello. Se sabe que Uribe estuvo reunido en días pasados con los jefes de sus bastiones políticos regionales discutiendo cómo se moverían para las elecciones de octubre; y, según sus cálculos, el triunfo sería casi seguro en las principales capitales y departamentos del país. Bogotá en este sentido se convierte en protagonista, pues si bien aún no están claras las aspiraciones de Uribe para la Alcaldía de Bogotá, sí se está programando para enero la realización de “talleres democráticos”. ¿En qué consiste esto? Aún no se sabe, pero lo que sí es claro es que la capital sería una aspiración máxima para Uribe en las elecciones regionales, aprovechando el momento de crisis que vive el Polo con la actual administración, para mover allí sus fichas.

En este orden de ideas, si bien es claro que cada vez son más tensas las relaciones entre los dos jefes políticos de la U, Santos puede capitalizar cualquier triunfo del uribismo en las elecciones regionales. Por el momento, a ninguno de estos dos zorros políticos les convendría hacer públicas sus desavenencias, al menos hasta octubre, menos aún cuando el aparente buen diálogo que existe entre los dos ya ha sobrevivido a nombramientos de contradictores políticos, restablecimiento de las otrora pugnaces relaciones con el país vecino y la reconciliación con la Rama Judicial, entre otros hechos.

Otra situación inequívoca es el “oxígeno” que ha retomado el Partido Liberal. Esto se debe principalmente a tres hechos puntuales: primero, a su participación en la coalición de Unidad Nacional, mostrando que prevalecen las ideas por encima del apetito burocrático. Nadie puede negar que la agenda política de la actual administración es eminentemente liberal en el mejor sentido del vocablo. Segundo, por el realineamiento de sus maquinarias en el orden regional. Hoy más de uno está con deseos de agitar el trapo rojo y desempolvar el carné de militancia en el partido de López Pumarejo y Lleras Restrepo. Prueba de ello es la unión del Partido con Cambio Radical. Y tercero, por el evidente repliegue del ala más radical de izquierda del liberalismo, que vive más en aras de promover el disenso, que por propiciar puntos de encuentro sobre temas esenciales de la agenda nacional.

Además de lo anterior, el Partido Liberal está dispuesto a dar pasos audaces y renovadores, como es el de apoyar la aspiración electoral de figuras jóvenes, frescas y que arrastran voto de opinión como David Luna a la Alcaldía de Bogotá. Pero más importante aún, y como muestra de madurez política y fidelidad a la lógica de la Unidad Nacional, Luna ha manifestado que estaría dispuesto a competir en una consulta intrapartidista previa a las elecciones con los aspirantes de Cambio Radical, la U y el liberalismo mismo.

Publicidad

En el caso de los conservadores, la situación no es nada alentadora en cuanto a su proyección e influencia en el orden regional, más allá de Antioquia. El caso conservador está lleno de paradojas: pues si bien hoy gozan de privilegios burocráticos, con figuras tan destacadas como el propio Ministro de Agricultura y de Hacienda, así como de Minas y Energía y Vivienda y Medio Ambiente, éstos son los principales protagonistas de la agenda política del gobierno de Santos. La apuesta política que tomó el partido de Caro y Ospina fue la de apoyar el proyecto de Unidad Nacional, pero realmente en representación del uribismo, y al día de hoy no sabemos realmente qué tan representados se sienten en esa condición, más aún si comparten toldas con el Partido Liberal. Así las cosas, hoy los conservadores no son “ni chicha ni limonada”, como diría aquel célebre político santandereano.

El Polo, por su parte, se encuentra en uno de sus peores momentos. No sólo pierde a una de sus figuras más serias y representativas, como es Gustavo Petro (ya antes había perdido a Lucho y Angelino Garzón), sino que a cuentagotas pierden militantes ideológicos tan respetados como Patricia Lara. Urge entonces que el Polo haga un verdadero proceso de autocrítica o, de lo contrario, Colombia se verá enfrentada a una situación lamentable para su democracia, y es la de perder un partido que une por primera vez todas las corrientes de la izquierda, militancia que tanta sangre tuvo que derramar y aún sigue derramando para poder subsistir y ganar un lugar respetado en el espectro político democrático de nuestro país. La historia nos ha demostrado que hacer oposición por hacer oposición no es una opción cuando las condiciones están dadas para participar activamente en agendas abiertas a la concertación y al diálogo.

Publicidad

A los Verdes sólo se les puede decir que el camino hacia el infierno está lleno de buenas intenciones. Al día de hoy no se sabe ni siquiera quién será su candidato a la Alcaldía de Bogotá, cuando la razón de su existir está fundamentada en aglutinar las experiencias de tres de las mejores administraciones que ha tenido nuestro Distrito Capital. Es una lástima, pues en teoría el surgimiento de un partido con estas características y liderazgos se veía como ideal, pero en la práctica ha dejado mucho que desear.

En conclusión, por lo menos hasta octubre de 2011 no se vislumbra una ruptura entre Santos y Uribe, pero por nada diferente a que políticamente no les conviene a ninguno de los dos. Esto no significa que dicha ruptura se pueda llegar a dar una vez se puedan medir objetivamente las fuerzas en el plano electoral regional. Para ello, el Partido Liberal estará alistando poco a poco el “aterrizadero” para Santos. Así las cosas, la contienda electoral regional de 2011 determinará los resultados electorales de las presidenciales de 2014. Todo dependerá del sigilo y la audacia con que se mueva Santos. De lo contrario podría resurgir, y con renovada fuerza, un verdadero reencauche uribista.

Publicidad

José Darío Salazar, presidente Partido Conservador

Ya se están expidiendo las normas para la presentación de los candidatos. En eso el partido será completamente democrático, nosotros no regalamos avales y no escogemos candidatos a dedo. En la actualidad el conservatismo tiene el mayor número de alcaldes en el país y eso lo vamos a mantener. Nuestro principal socio en la contienda va a ser el Partido de la U, con el que hemos trabajado los últimos ocho años, pero eso no nos excluye de establecer coaliciones con otros partidos, de acuerdo con la dinámica electoral de cada una de las regiones. Otra meta prioritaria es ayudar al Gobierno con la reconstrucción del país. Lo primero es ayudar a Colombia, esa debe ser nuestra posición y la bancada está unificada. Vamos a trabajar en la agenda del Gobierno para redistribuir los recursos.

Juan Fernando Cristo, senador liberal

En el campo electoral, el Partido ya dio inicio a su estrategia para ganar las elecciones. El propósito fundamental es convertirnos en la primera fuerza política del país, con el mayor número de alcaldes, gobernadores, concejales y diputados. En algunos casos ya se dieron avales, pero vamos a avanzar en establecer los mecanismos para la unión de propósitos con Cambio Radical, dejando las puertas abiertas para establecer acuerdos con la U y el Partido Conservador. Sobre la base de propuestas en común tendremos alianzas con el Polo y el Partido Verde.

Publicidad

En materia legislativa tenemos tres grandes desafíos: la ley de víctimas y restitución de tierras, la reforma a las regalías, prioritaria por los efectos del invierno, y la reforma a la justicia, en ese tema nos vamos a comprometer a fondo.

Juan Lozano, presidente Partido de la U

La U debe confirmarse como el partido mayoritario del país, eligiendo los mejores alcaldes y gobernadores, garantizando que sean personas honestas, eficientes y comprometidas con el país. La idea es que los triunfos electorales estén soportados en programas de gobierno para municipios y regiones y que además tenga la agenda municipal y departamental para concejos y asambleas. Pero queremos ser claros en que la U no se comportará como una fábrica de avales, sino como un semillero de líderes honestos y comprometidos con los colombianos. Por eso es importante la metodología de los talleres democráticos que utilizó Álvaro Uribe en su campaña presidencial y que permite avanzar en la precisión de prioridades programáticas y la identificación de líderes.

Publicidad

Germán Varón, codirector Cambio Radical

En materia electoral esperamos tener una mayor representación de diputados, gobernadores y alcaldes. Los que se fueron con el transfuguismo seguramente van a afectar, pero como en todo proceso político, va a llegar gente nueva

La alianza con el liberalismo es importante porque hay identidad en temas legislativos, pero las circunstancias regionales son muy importantes y en ese sentido habrá alianzas con los partidos con los cuales haya coincidencias ideológicas y programáticas, pero Cambio no hará alianzas con partidos fuera de la coalición.

Publicidad

Como bancada, la meta es seguir acompañando al Gobierno en los procesos que está impulsando y brindar el apoyo necesario para superar la crisis que se ha generado por el invierno.

Clara López, presidenta Polo Democrático

Nosotros nos enfocaremos en la movilización y la articulación con todo el movimiento popular, social y sectores afines a la defensa de la Constitución del 91, que enfrenten el proyecto de reforma de sostenibilidad fiscal, que busca quitarles a los jueces la posibilidad de garantizar el derecho a la salud.

Publicidad

Otro tema es la explotación minera, porque el nuevo estatuto es autista frente a los derechos de los campesinos, de los pequeños mineros, es más, es expropiatorio. Y desde luego los temas de los derechos fundamentales, que son las banderas del Polo. En Bogotá vamos a visibilizar la gran transformación social que ha generado el Polo. Han sido siete años que han demostrado que se puede hacer inversión social profunda sin poner en peligro las finanzas de la ciudad, que siguen siendo triple A.

Lucho Garzón, presidente Partido Verde

Queremos consolidar un partido con símbolos especiales. En 2012 esperamos tener por lo menos 2012 concejales, esto representa el 20% de los cabildantes del país. Aspiramos también a tener entre 60 y 70 diputados y jugar con gobernaciones fuertes en el Putumayo, Nariño, Antioquia Boyacá, César y Guaviare. Al mismo tiempo, creemos tener posibilidades reales en Cartagena, Bogotá, Medellín y Cali.

Publicidad

Este es un proceso de construcción y vamos paso a paso. El primero de febrero se cumple la etapa ‘patos al agua’: todo el que quiera ser gobernador o alcalde como candidato del Partido Verde, tiene que presentar su aspiración oficial. El 17 de enero vamos con la ‘vuelta a Colombia’, para mirar exactamente cómo está el Verde, y después del 31 de marzo miraremos las posibles alianzas.
 

*  Directora ejecutiva Instituto de Ciencia Política-Hernán Echavarría Olózaga

Mapa para las elecciones regionales de 2011, clic aquí

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido