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Los impedimentos y la doble instancia en las investigaciones contra los congresistas se han convertido en el principal obstáculo para el avance en la discusión del proyecto de reforma a la justicia en la Comisión Primera del Senado, que se inició este martes con una sesión informal en la que los presidentes de las altas cortes arreciaron sus críticas a la iniciativa.
Por ejemplo, el magistrado de la Corte Suprema de Justicia Jaime Arrubla se mostró preocupado frente al proceso de juzgamiento. “Yo veo un problema latente con el principio de la favorabilidad”, dijo. Según explicó, en el proyecto hacen falta temas que realmente descongestionen la justicia, al tiempo que cuestionó el hecho de que la reforma se limita a replantear la manera como se elige a los magistrados, al Procurador y al Fiscal, entre otros cargos.
Por su parte, el presidente del Consejo de Estado, Enrique Gil, calificó la iniciativa como “inoportuna e inconveniente” y resaltó que frente al juzgamiento de los altos dignatarios del Estado debe ser la Corte Suprema de Justicia la que se tiene que pronunciar, ya que es la directamente involucrada.
Fue en medio de este sombrío panorama en el que el senador liberal Héctor Helí Rojas propuso un “gran acuerdo nacional sobre la justicia”, idea acogida por la senadora Elsa Gladys Cifuentes, vocera de Cambio Radical. “El problema es que el presidente del Senado y el ministro Fabio Valencia Cossio siguen aferrados al tema de la doble instancia. Lo que habría que hacer es levantar la sesión y convocar a un acuerdo nacional en torno a la verdadera reforma a la justicia, en donde se escuche a las cortes”, expresó Héctor Helí Rojas.
A su vez, el Ministro se mostró dispuesto a concertar y llegó a plantear incluso la posibilidad de retirar la doble instancia de la iniciativa. Lo cierto es que el debate se ha convertido en un laberinto sin salida, hasta el punto de que el senador Hernán Andrade, presidente del Congreso, dio un parte poco esperanzador: “Esto está muy complicado y lo grave es que no identifiquemos puntos de consenso que ameriten darle tramite a la reforma”. Por ahora lo único que se puede decir es que la reforma a la justicia está en cuidados intensivos.