Publicidad

Entre palabras de paz y actos de terror

Si en algún momento se llegó a pensar en la posibilidad de un acercamiento Gobierno-guerrilla, hoy es claro que las partes están muy distantes y no hay avances en nada.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Que si las Farc quieren hablar de paz, primero tienen que mostrar hechos reales de buena voluntad. ¿Cómo cuáles? La liberación incondicional de todos los secuestrados y la renuncia a la práctica del secuestro como arma de guerra, el abandono de las actividades terroristas y el reclutamiento de menores, y el rechazo al narcotráfico.

De esta manera se puede resumir la posición que desde un comienzo ha tenido el presidente Juan Manuel Santos frente a la posibilidad de iniciar diálogos con la guerrilla y que se ratificó este fin de semana, cuando mediante su cuenta en Twitter dijo: “El país ya no cree en palabra de las Farc, muchas veces nos han engañado”, en respuesta a las declaraciones del jefe de dicha organización subversiva, alias Alfonso Cano, en el sentido de que sería posible “iniciar conversaciones directas de horizontes ciertos hacia la paz en Colombia”.

Desde la llegada de Santos al poder, en agosto del año pasado, el tema de la paz ha estado rondando en medio de rumores. En su discurso de posesión, el jefe de Estado sostuvo que las puertas para negociar no estaban cerradas pero, precisamente, condicionó cualquier acercamiento con la guerrilla a la liberación de los secuestrados y el abandono del terrorismo.

El viernes, durante la sanción de la Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras, el primer mandatario mandó también otro guiño al expresar que con dicha ley se comenzaban a construir las condiciones para la paz: “Y quienes no entiendan esto —y me refiero en especial a los grupos armados ilegales—, quienes no sepan leer los tiempos que vivimos y el rumbo que toma el país, habrán perdido para siempre el tren de la historia”, afirmó, y al final señaló: “Que los violentos entiendan que los cambios que alguna vez pretendieron lograr con las armas, se pueden alcanzar mejor dentro de la democracia sin causar dolor ni muertes”.

En febrero pasado, El Espectador conoció de una agenda secreta que se estaría moviendo por debajo de la mesa y que habría un cruce de mensajes Gobierno-Farc, en los que se habría planteado conversar en el exterior, con un interlocutor ya definido por el Gobierno: el vicepresidente Angelina Garzón. Eso sí, el jefe de Estado siempre habría dejado en claro que la ofensiva militar seguiría adelante.

En su momento, esa información no fue ni negada ni aceptada por el Ejecutivo. Aunque hoy, la posición que muestra Alfonso Cano en la entrevista que le concedió al diario español Público hace pensar que las partes están aún muy distantes. El jefe guerrillero, por ejemplo, se niega a reconocer la existencia de secuestrados y habla de “prisioneros de guerra”, lo mismo que niega las actividades de narcotráfico de las Farc.

Ayer, el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, —también en Twitter— señaló que el Gobierno no negociará con terroristas e indicó que no se puede seguir creyendo en promesas de paz por parte de la guerrilla, que van acompañadas de actos violentos. “Colombia nunca dialogará con terroristas. Nunca más nos engañarán con palabritas de paz y actos de terror”, escribió.

El analista Alfredo Rangel ha advertido que las Farc, cuando se encuentran en situaciones de dificultad, siempre han buscado distraer a las Fuerzas Militares. “Han aprovechado el tema de la paz para tratar de disminuir el ímpetu de las Fuerzas Armadas en su contra. Ahora que están en una situación de extremo debilitamiento intentan distraer y desviar la política de seguridad democrática”.

Y hay quienes creen que de lo que se trata es del normal tire y afloje que se da en momentos previos a una negociación. “Las posiciones son para colocarlas en la mesa y esas posiciones tienen maduración, negociación y conciliación entre las partes. Santos ya ha presentado sus postulados básicos para sentarse a dialogar y falta que la guerrilla presente sus cartas”, concluye José Noé Ríos, exasesor de paz.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido