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Justo cuando la Registraduría Nacional insiste en sus dudas con respecto a las cuentas del proyecto de referendo reeleccionista, y en momentos en que cada vez aumentan más las críticas desde diversos sectores que cuestionan la poca claridad en la financiación de dicha iniciativa, el Gobierno Nacional en cabeza del ministro del Interior, Fabio Valencia Cossio, le pidió a su bancada en el Congreso que no deje hundir la propuesta, que debe ser debatida entre esta semana y la otra en la plenaria de la Cámara.
La posición oficial de la Casa de Nariño con respecto a la polémica iniciativa popular levantó un polvorín entre el jefe de la cartera política y el presidente de la Cámara, el representante de Cambio Radical Germán Varón, quien ayer le exigió públicamente al Ministro que “aclare qué es lo que quiere”.
Varón ha sido acusado por algunos legisladores uribistas de estar intentando torpedear el referendo, al darle prioridad en la agenda a otros temas, como la ley de víctimas que también cursa en la Cámara. El legislador se defendió diciendo que el orden en el que deben ser discutidos los temas se los señalan, precisamente, desde el alto Gobierno. “Me dicen que me tiré el referendo, pero la agenda me la dieron ellos”.
Trascendió que Varón fue muy criticado en la reunión que el martes en la mañana se realizó en Palacio entre la bancada uribista y al tos funcionarios del Ejecutivo, incluido Valencia Cossio, para discutir los temas de esta semana en el Legislativo.
Fue en ese encuentro en el que el Ministro expresó que “el Congreso debe pensar en el efecto político negativo que tendría frente a la opinión pública una decisión de la Cámara de Representantes de ni siquiera discutir el referendo”.
Y aunque minutos después el Ministerio del Interior emitió un comunicado en el que se asegura que “el Gobierno no interviene en el tema del referendo”, lo cierto es que muchos interpretan la petición del Ministro a sus congresistas como su manera de “destapar las cartas” del presidente Uribe, quien hasta el martes no se había pronunciado ni para bien ni para mal acerca de la enredada iniciativa.
Algunos, como el representante de la oposición Franklin Legro, se preguntan cómo es posible que el Gobierno se decida a impulsar un proyecto sobre cuya financiación existen tantas dudas y tan serias.
Otros, como el congresista uribista Tarquino Pacheco, aplauden que por fin “haya claridad” sobre la posición del Primer Mandatario.
Pero ni estas consideraciones, ni el espaldarazo al referendo por parte del Gobierno, le aseguran el camino al proyecto. Además de los líos en el tema de la financiación, también está la división en el interior de la bancada oficialista, que sigue entre la reelección para 2010 ó 2014, y la preocupación por los plazos, pues la próxima semana terminan las sesiones ordinarias del Congreso y, según le aseguró el Presidente de la Cámara a El Espectador, la prioridad seguirá siendo la ley de víctimas.