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En una carta dirigida al presidente Álvaro Uribe y fechada el 31 de marzo, los diputados de la Unión Europea repudiaron los asesinatos y atentados contra varios sindicalistas, dirigentes políticos y defensores de derechos humanos que han ocurrido en Colombia después de la marcha del 6 de marzo en homenaje a las víctimas.
De igual forma, invitaron al primer mandatario a sumarse al repudio por los hechos violentos y ofrecer un apoyo claro a los defensores de derechos humanos.
Adicionalmente, le pidieron que el Estado utilice todos los medios necesarios para investigar y sancionara los responsables de los crímenes, los mismos que los hacen aumentar su preocupación por las amenazas que se incrementan día a día en todo el territorio nacional.
"Estos crímenes nos llevan a tomar muy en serio las amenazas que están circulando en Colombia contra los organizadores de la marcha del 6 de marzo e instamos a su Gobierno a que garantice la pronta y eficaz protección a los defensores de derechos humanos y los líderes sociales objeto de dichas amenazas", dice la carta en uno de sus apartes.
Los eurodiputados aseguran en su misiva a Uribe que la situación registrada hasta ahora les permite confirmar que el paramilitarismo no es un fenómeno superado en Colombia y, al contrario, mantiene su capacidad criminal.
Y para hacer sólida su denuncia, recuerdan a Uribe que los autores de las amenazas se identifican como organizaciones paramilitares denominadas "Águilas Negras".
Las informaciones sobre las amenazas provienen de organizaciones sociales y de derechos humanos colombianas.
Ya había manifestado su preocupación la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos que manifestó su preocupación en un comunicado el pasado 13 de marzo.