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El año de la pandemia afectó, sin duda, la normalidad de las actividades de la sociedad, sobre todo, las que requerían de presencialidad y, en algunos casos, aglomeraciones. El traslado del trabajo a la virtualidad reacomodó las rutinas y varias de ellas se vieron más afectadas que otras.
Por ejemplo, el ejercicio de la prensa en espacios como el Congreso de la República o la Presidencia de la República quedó restringido y, si bien, obedeció a razones apenas entendible, también resultó en detrimento del interés público.
En ese sentido, ante el avance de la pandemia, el inicio de la vacunación y el retorno a la presencialidad en varias actividades, la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) les pidió al Congreso de la República, a las asambleas departamentales y a los concejos municipales que implementen las medidas para garantizar el acceso a la prensa a las sesiones presenciales que se han empezado a desarrollar.
“Estos debates son de altísimo interés público, por lo que la veeduría y presencia de la prensa son una garantía esencial para el acceso a la información. Las entidades deben tener planes para el ingreso de la prensa con protocolos de bioseguridad”, señaló la FLIP en su cuenta de Twitter.
Por otra parte, advirtió que los protocolos de ingreso no deben restringir el acceso a periodistas que no tengan acreditación. “En Colombia no se necesita carné de prensa o acreditación para ejercer el oficio, por lo que periodistas independientes tienen derecho a acceder a estos espacios”, agregó.
Atendiendo a ese principio, también pidió que no se restringiera el acceso a sesiones presenciales ni hubiese trato diferenciado para ciertos medios de comunicación: “Las entidades deben garantizar mecanismos de ingreso imparcial para todos los medios y periodistas independientes con herramientas como formularios públicos”.
También hubo recomendaciones para los medios de comunicación, en el sentido de definir equipos pequeños, de una o dos personas, para que se haga la cobertura y sugirió a cada periodista incluir dentro de sus herramientas con un kit de bioseguridad. “La publicidad de las sesiones es un principio transversal de los reglamentos de estas entidades”, concluyó la organización.
La restricción a la prensa no es un tema nuevo en medio de pandemia, sin embargo, desde los medios de comunicación y periodistas ha habido inconformidad ante la prohibición que todavía hay en escenarios como el Capitolio, en donde ya se desarrollan actividades presenciales con ingreso de personal diferente a los congresistas.
Por otra parte, decisiones como las adoptadas por la Casa de Nariño, de establecer un canal de comunicación unidireccional, como lo ha sido el programa diario “Prevención y Acción”, en donde es difícil, por no decir imposible, que los periodistas hagan preguntas, han sido criticadas por la FLIP en oportunidades anteriores.
“En el último año ha quedado muy claro que la estrategia ha consistido en alejar al presidente de la prensa, limitarlo a espacios cómodos y concertados, y mantener un control sobre la narrativa oficial”, comentó el director de la FLIP, Jonathan Bock, para un artículo del diario El País, de España. En ese mismo espacio, Bock advirtió la construcción de una pared entre la Presidencia y los periodistas, que resultaba más preocupante en 2021, año preelectoral, “cuando no han dado señales de que el programa vaya a interrumpirse”.